Serious Sam II permite recorrer con tus amigos toda su campaña de shooter arcade. El cooperativo online permite jugar con hasta 16 jugadores; por defecto, las sesiones tienen un máximo de dos en vez de cuatro. Los 42 niveles de campaña combinan arenas llenas de monstruos, interruptores, objetivos de defensa, vehículos y alguna que otra torreta. También puedes jugar desde ordenadores separados conectados a una red local; la versión de PC no tiene pantalla dividida integrada.
La configuración es sencilla si todos quieren empezar a disparar y resolver los detalles mientras carga el nivel. Una persona crea una sesión de Internet o LAN y las demás se unen. Tú y tus amigos comparten la ruta de Sam y sus objetivos, sin clases que elegir ni papeles de equipo que desbloquear. Todos tienen el mismo trabajo básico: rechazar a las fuerzas de Mental y avanzar cuando termina el combate.
Una misión de rescate por mundos extraños
Sam quiere detener a Mental, un señor de la guerra alienígena, y la campaña lo lleva por una serie de mundos llenos de color. El paisaje pasa de junglas densas y pantanos a terrenos nevados y calles futuristas. En algunas zonas también aparecen habitantes amistosos: rescatarlos o defenderlos convierte un tramo en un pequeño objetivo, en vez de otra carrera directa hacia la salida.
La historia sirve sobre todo de marco para la acción. Entre niveles, las breves escenas pasan del drama serio de ciencia ficción a bromas exageradas y referencias. Si quieres un shooter en el que se hable poco y se dispare mucho, ese tono forma parte de la propuesta. No esperes una trama muy elaborada que dé a cada misión una función propia: la variedad viene más de los lugares y enemigos que van apareciendo.
A lo largo de 42 niveles, la campaña alterna arenas abiertas, rutas por edificios y asentamientos y secuencias que interrumpen el ritmo habitual de correr y disparar. Algunos objetivos te piden aguantar una posición mientras llegan oleadas; otros requieren activar un interruptor, abrir una puerta o ayudar a un grupo local bajo ataque. No son rompecabezas complicados. Defender a los habitantes lleva al grupo a una zona concreta, mientras que las puertas y los interruptores hacen avanzar al grupo por el nivel. Eso te lleva a cruzar la arena o proteger un punto, pero el combate sigue siendo lo principal en cada fase.
El bucle básico es fácil de seguir: avanzar, recoger munición y salud, encontrarse con un grupo de enemigos y continuar cuando la arena queda despejada. Las oleadas pueden combinar atacantes rápidos, rivales a distancia, criaturas voladoras y enemigos explosivos. De los 45 tipos de enemigos, algunos se lanzan a corta distancia, mientras que otros llenan el cielo o arrojan explosivos desde lejos. Destacan los payasos con bombas, los rinocerontes de cuerda, los zombis corredores de bolsa y los kamikazes chillones. Siete jefes interrumpen las oleadas con barras de vida más grandes y patrones de ataque reconocibles, pero siguen pidiéndote apuntar, moverte y disparar, no aprender habilidades nuevas para otro personaje. A través de siete entornos, los combates te hacen cambiar de objetivo y esquivar ataques constantemente. Hay cinco dificultades estándar. La dificultad se aplica a toda la sesión: todos afrontan el mismo reto en vez de tener ajustes individuales.
Un gran arsenal y desvíos del camino
Sam lleva una amplia variedad de armas, en lugar de depender de un equipo propio de una clase. Las escopetas sirven para las multitudes cercanas; la minigun, el lanzacohetes, el cañón y herramientas extrañas como el Klodovik ofrecen otras formas de reducir una oleada. Las granadas añaden una explosión con el disparo alternativo. También puedes usar dos armas a la vez y la BeamGun. Cada amigo puede elegir distintas armas en el momento, pero no hay un sistema de papeles que asigne curación o apoyo a una persona.
La munición que encuentras da motivos para mirar alrededor mientras avanzas. Las zonas secretas esconden armas adicionales y otros objetos fuera de la ruta evidente, y al terminar cada nivel se registran los secretos y la puntuación. Buscarlo todo es opcional: los objetivos principales no exigen revisar cada rincón. Estos hallazgos dan una razón sencilla para volver a un tramo, sobre todo cuando alguien ve un camino que el grupo pasó por alto.
En algunos niveles, un vehículo o una criatura montable toma el control de la acción. Puedes conducir una máquina armada hasta una pelea o manejar una torreta y apuntar a una multitud que se acerca. Esas secciones cambian tu perspectiva y la forma de atacar, así que la campaña no consiste solo en caminar entre arenas. La novedad dura poco: vehículos y torretas son desvíos breves dentro del mismo ciclo de derrotar oleadas y seguir avanzando.
El multiplicador de enemigos puede aumentar su número tanto en solitario como en cooperativo, haciendo más densas las oleadas. El multiplicador aumenta la presión del combate, no la progresión: no añade configuraciones de personaje ni mejoras de equipo a largo plazo.
El cooperativo comparte la campaña; Deathmatch cambia el objetivo
En cooperativo, puedes luchar junto a tus amigos contra la horda de Mental a lo largo de los niveles de campaña. La opción Respawn in Place determina dónde vuelve un jugador después de morir. Está disponible en partidas cooperativas y se suma a los ajustes de dificultad y fuego amigo.
Las partidas por Internet y LAN usan el mismo sistema de anfitrión e incorporación. Una sesión LAN conecta ordenadores en la misma red local y dirige el tráfico por esa red. No significa que varias personas compartan un ordenador.
La versión de PC no incluye cooperativo con pantalla dividida, así que cada persona necesita su propio ordenador y su propia vista de juego. Serious Sam II está disponible para Windows, no para Mac ni Linux. Los mandos tienen compatibilidad parcial; teclado y ratón también son opciones, con asignaciones separadas.
El cooperativo no es el único modo multijugador. Deathmatch enfrenta a los jugadores entre sí en vez de contra los enemigos de campaña. Doce mapas multijugador adicionales ofrecen arenas independientes de la ruta cooperativa de 42 niveles. Para compartir la historia, crea la sesión con la opción Cooperativo; en Deathmatch, el objetivo pasa a ser conseguir eliminaciones. Ambos modos usan las mismas armas, sin que tengas que repetir la campaña para desbloquear otra clase o personaje.
Extras fuera de la campaña
Renovation ofrece menús más claros, gráficos y tipografías de alta definición para el HUD, además de opciones de pantalla modernas. Los ajustes del mando incluyen apuntado automático. El editor de niveles integrado permite crear niveles fuera de una partida; es una herramienta de creación, no otro modo de campaña.
Estas opciones no convierten la campaña en un shooter cooperativo con clases. Las armas, los objetivos y las grandes oleadas de enemigos siguen siendo el centro.
Su estilo se distingue de un shooter militar. Los mundos saturados cambian de un nivel a otro, y las frases de Sam y las escenas de comedia física apuestan por el humor absurdo. La violencia también es gráfica: los monstruos explotan bajo el fuego. Si alguien de tu grupo prefiere evitar la sangre y el gore, es algo que conviene tener en cuenta.
Un shooter directo con un ritmo conocido
La campaña tiene muchos niveles, tipos de enemigos, armas y cambios de escenario, pero su estructura se repite durante bastante tiempo. Muchos objetivos llevan otra vez a oleadas de enemigos y algunos encuentros se confunden entre sí, aunque cambien las armas y los paisajes. Serious Sam II es un amplio shooter arcade, no una campaña táctica con tensión cuidadosamente creciente.
La progresión de la campaña consiste sobre todo en llegar al siguiente nivel y recoger cosas útiles por el camino. No hay clases independientes, árboles de habilidades ni ventajas permanentes de equipo. Las puntuaciones, los secretos, las opciones de dificultad y los logros posteriores dan pequeños objetivos para volver a jugar, mientras que Deathmatch lleva el mismo arsenal a la competición.
Si a tu grupo le gustan los enemigos exagerados, las bromas disparatadas y los largos tramos de disparos sin complicaciones, Serious Sam II ofrece mucha campaña para compartir. El cooperativo online y por LAN permite recorrer los niveles juntos, mientras que los mapas separados y Deathmatch dan un desvío competitivo. Su tamaño es tanto su atractivo como su límite: hay muchos lugares que visitar y armas que probar, pero el ritmo siempre vuelve a las hordas, los disparos y la siguiente arena.