El cooperativo permite entrar y salir durante la partida, así que tu amigo puede unirse a mitad de un nivel. Con Steam Remote Play Together, quien aloja puede transmitir esa sesión local para que se una un amigo a distancia.

Vuestros personajes son figuras bidimensionales en una ciudad tridimensional. La perspectiva convierte esa idea en una mecánica: una pared de ladrillo pasa a ser el suelo, el borde de un edificio conduce a la otra cara y una azotea puede convertirse en otra superficie plana. Sigues a Nox por un mundo de grafitis después de que Spray, un artista rival, lo arrastre a una dimensión pintada. El rescate da un destino al viaje; lo más interesante es descubrir cómo se conectan las paredes de la ciudad.

Un amigo recorre la misma ruta contigo

El cooperativo local es para dos jugadores y está disponible durante toda la campaña. Ambos personajes recorren la misma secuencia de plataformas, enemigos, puntos de control y jefes. Es una campaña cooperativa, no una carrera ni un modo versus: los dos avanzáis hacia la misma salida y os enfrentáis a los mismos obstáculos. El segundo jugador puede entrar o salir en cualquier momento, sin tener que empezar toda la aventura desde el principio. No hay roles separados, clases para elegir ni modos multijugador que desbloquear.

Esta propuesta encaja en una sesión corta de plataformas para dos. Ambos personajes corren, saltan, atacan, recogen objetos y acceden al mismo repertorio creciente de movimientos. No hay puzles diseñados expresamente para dos personas en los que cada cual tenga una herramienta o una perspectiva diferente. El reto compartido consiste en avanzar por el nivel mientras la cámara y la gravedad cambian lo que significa «adelante» y «arriba».

La versión de PC ofrece compatibilidad parcial con mandos. El juego no especifica qué combinación de dispositivos necesitan dos jugadores, así que comprueba los controles antes de contar con teclado y mando. No se especifica si hay juego cruzado con otras tiendas o plataformas.

Una ciudad donde cada esquina se convierte en un nuevo plano

Al principio, el cambio parece sobre todo visual, pero pronto se convierte en parte de las plataformas. Nox aparece pintado sobre una cara de un edificio. Cuando el camino llega al borde, la vista gira hacia otra cara y el personaje sigue avanzando como si la pared fuera el suelo. Tras un salto, una azotea puede convertirse en el nuevo fondo. El nivel sigue siendo de desplazamiento lateral, pero los edificios en 3D permiten que la ruta rodee esquinas y cambie de orientación sin pasar a una fase aparte.

La perspectiva cambiante modifica cómo calculas los saltos normales. Un saliente que parece suspendido sobre el camino puede conectar con otra cara del edificio; una tubería o una ventana puede servir de apoyo en la pared actual; cambiar de superficie puede revelar una ruta o un objeto que quedaba oculto desde el ángulo anterior. La cámara gira para seguir el recorrido, así que tú y tu amigo tenéis que volver a orientaros mientras avanzáis. Este recurso no crea un modo de puzles separado: aparece en las carreras, los saltos y los combates breves de la campaña.

Algunos niveles añaden puzles sencillos del entorno. Podéis empujar bloques para llegar a zonas elevadas, interactuar con objetos o cambiar de plano para abrir el siguiente tramo. Aparecen plataformas pintadas bajo el personaje y luego se desvanecen, por lo que solo sirven de apoyo temporal. Las habilidades de movimiento que consigues más adelante ofrecen nuevas formas de superar estos espacios: doble salto, planeo, deslizamiento y movimientos para balancearte o engancharte. Así merece la pena volver a una sala anterior: quizá ahora haya una ruta o un coleccionable que antes quedaba fuera de alcance.

El ritmo alterna entre despejar el camino y leer el espacio que os rodea. En un momento, ambos personajes cruzan una pared pintada y amplia; después, una hilera estrecha de salientes o un giro brusco de cámara exige un salto más preciso. Si caes al agua o sobre pinchos, reapareces cerca de un punto de control. Los errores normales no borran un tramo largo del avance, aunque la sensación algo flotante de los saltos puede complicar los aterrizajes estrechos más de lo que sugiere el estilo colorido.

Los poderes de pintura sirven para moverse y luchar

Nox empieza con saltos y puñetazos sencillos. La campaña va añadiendo movimientos útiles tanto para desplazarse como para combatir: deslizamientos, patadas más potentes, granadas de pintura, un escudo y formas de cruzar huecos o alcanzar plataformas altas. Un deslizamiento permite pasar bajo un obstáculo y puede aturdir a ciertos enemigos. Un ataque desde el aire puede rematar a un rival desde arriba, mientras que un disparo de pintura alcanza amenazas demasiado lejanas para un puñetazo. El repertorio creciente hace que el juego sea más que una sucesión de saltos.

Los enemigos tienen formas y patrones de ataque distintos, así que también hay que fijarse en qué bloquea el camino. Algunos se resuelven con un ataque básico; otros requieren un movimiento concreto o varios golpes seguidos. Los encuentros suelen interrumpir brevemente las secciones de plataformas, pero los jefes los convierten en enfrentamientos más grandes. Sus ataques y momentos vulnerables usan movimientos aprendidos durante la campaña. Puede que necesites varios intentos para entender la secuencia prevista. Tu amigo te acompaña, pero el juego no le asigna una tarea de combate distinta.

La campaña recorre barrios de Nueva York como Queens, Chinatown y Times Square. Pasáis por paredes, azoteas, tuberías y otras superficies de los edificios mientras los secuaces pintados de Spray se interponen entre Nox y Cass. La historia y el reparto son sencillos, con un tono de dibujos animados y una estética de grafiti exagerada. Los colores vivos hacen resaltar edificios, firmas y personajes sobre fondos urbanos más oscuros. Cada barrio ofrece un escenario distinto sin cambiar la fórmula básica de correr, saltar, luchar y buscar la siguiente ruta.

Los puntos de control suavizan el reto, aunque quedan asperezas

Sideway plantea un reto de plataformas moderado, no una prueba de precisión implacable de principio a fin. Hay puntos de control por los niveles, así que un salto fallido suele devolverte a un lugar cercano. La campaña introduce nuevas habilidades poco a poco y las aprovecha en espacios más complejos. Algunos saltos y jefes posteriores perdonan menos, sobre todo cuando un giro de cámara oculta lo que viene o cuesta calcular el alcance de un movimiento. A veces aparecen más indicaciones tras varios intentos fallidos, pero en el momento puede que las instrucciones sean escasas.

Los coleccionables dan motivos para volver a los niveles. Las firmas y otros objetos suman a la puntuación o al porcentaje de finalización; algunos elementos ocultos son más fáciles de alcanzar después de desbloquear nuevas habilidades de movimiento. Los logros de Steam y las puntuaciones de las tablas de clasificación dan otro objetivo a las parejas que quieren completarlo todo. La campaña contiene alrededor de una docena de niveles y varios combates contra jefes. Se pueden repetir niveles para buscar firmas ocultas y mejorar la puntuación. Es una aventura de plataformas contenida para dos, aunque ofrece menos progresión cooperativa a largo plazo que un juego de equipo, mejoras de personaje o misiones repetibles.

El cooperativo local acompaña la campaña en una pantalla compartida, y sus límites se notan. Ambos jugadores siguen la misma ruta, sin combinar habilidades especializadas. Los cambios rápidos de perspectiva pueden hacer que pierdas de vista al segundo personaje mientras la cámara gira alrededor de un edificio. El cooperativo aporta compañía y varios intentos compartidos; los grupos que buscan mecánicas muy conectadas o exploración independiente quizá lo encuentren ligero.

La banda sonora apuesta por el hiphop, en sintonía con las calles pintadas y los enemigos juguetones. Los estallidos de color dan identidad visual incluso a los saltos corrientes. Algunos niveles repiten una selección pequeña de temas, así que la música puede resultar familiar antes de llegar al final. El ritmo también cambia entre recorridos tranquilos con puntos de control y tramos de plataformas más exigentes. Podéis contemplar la ciudad de dibujos animados y seguir adelante, hasta que un jefe o un salto estrecho os pida varios intentos. No siempre es un ritmo uniforme, pero el arte y las paredes giratorias hacen que el viaje tenga una imagen reconocible.

Para dos amigos que buscan un juego corto de plataformas cooperativo local con una idea visual poco habitual, Sideway: New York ofrece una campaña completa en un mundo compartido. El segundo jugador acompaña a Nox en lugar de asumir un papel diferente con herramientas propias. Con Steam Remote Play Together, quien aloja puede transmitir la sesión local para que se una un amigo a distancia. Los cambios de cámara, el combate sencillo, los coleccionables y los puntos de control os dan cosas que comentar mientras jugáis. La cooperación limitada y los saltos a veces flotantes hacen que el juego encaje mejor por su estilo y escala que por ofrecer un trabajo en equipo profundo.

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