Ms. Splosion Man es un juego de plataformas 2,5D de ritmo rápido con una campaña cooperativa independiente de 50 niveles para un máximo de cuatro personas. En Windows puedes jugar con tus amigos en un mismo ordenador o en línea. Cada personaje usa explosiones para saltar, atacar e interactuar con el entorno, así que los niveles cooperativos se convierten en puzles de coordinación. Si te gusta aprender una secuencia complicada a base de intentos, tienes por delante un recorrido entero diseñado para jugar en equipo.
El salto también es tu herramienta principal
Ms. Splosion Man no tiene un botón de salto convencional. Provocas una explosión bajo sus pies para impulsarla hacia arriba. Esa misma explosión puede golpear a los enemigos o activar elementos del nivel. Puedes encadenar varias antes de tocar el suelo o un objeto especial que te permita volver a explotar. Hasta un hueco sencillo plantea varias preguntas: cuándo detonar, adónde te llevará el impulso y si la siguiente plataforma te dará espacio para volver a intentarlo.
La campaña cooperativa aprovecha esta regla para que la explosión de un jugador impulse a otro. Un amigo puede saltar sobre la detonación de una compañera para alcanzar una cornisa más alta, mientras que un interruptor temporizado, un barril o una plataforma móvil deja al grupo una ventana breve para avanzar. Algunas rutas piden que todos exploten a la vez. En otras, los personajes se sitúan a lados distintos de un obstáculo y una acción en una zona cambia las opciones del resto. No son niveles individuales con más personajes, sino puzles propios para varias Ms. Splosion Man en un mismo espacio.
Ese movimiento compartido crea un ritmo de plataformas diferente. Un personaje puede llegar a un activador que pone en marcha una plataforma móvil mientras otro cruza el hueco antes de que vuelva. Una fila de barriles explosivos puede alargar mucho un salto, pero cada explosión tiene que llevar al jugador hasta la siguiente superficie segura. Raíles, cañones, interruptores, láseres y pinchos combinan una misma selección reducida de acciones. El reto está en leer el escenario y encontrar el momento adecuado, no en elegir entre una larga lista de movimientos. Como la explosión sirve para saltar, atacar y activar objetos, el equipo resuelve obstáculos con posición y coordinación en vez de desbloquear habilidades nuevas. Una persona puede lanzar un barril por un hueco mientras otra alcanza un interruptor; más adelante, otro nivel puede intercambiar esas tareas alrededor de una plataforma móvil. Los controles siguen siendo familiares, pero el espacio y el ritmo convierten cada combinación en un nuevo problema de equipo.
Cincuenta niveles para jugar en grupo
La campaña cooperativa tiene 50 niveles y es independiente de la campaña en solitario, que también cuenta con 50. Sus escenarios recorren los exagerados entornos de Big Science: laboratorios, calles de ciudad, zonas de aspecto vacacional y espacios industriales llenos de mecanismos. No hay una configuración compartida del personaje ni un inventario que mantener. En su lugar, avanzas por un mapa y abres nuevos niveles. El atractivo está en ver cómo el juego amplía su repertorio de plataformas y peligros. El mapa transmite un viaje por lugares distintos, en vez de una fila de salas idénticas. Un laboratorio aséptico puede dar paso a un tramo exterior más abierto y después a una fábrica con máquinas móviles y plataformas estrechas. La misma explosión se comporta de otra manera cuando la siguiente cornisa es angosta, alta o se mueve; el escenario cambia cuánto margen tiene el grupo para recuperarse de un salto fallido.
No eliges clases fijas ni asignas papeles de tanque o apoyo. Todo el mundo controla una versión de Ms. Splosion Man con las mismas habilidades básicas. La posición de cada jugador en un puzle le da una tarea temporal: quedarse sobre un activador, iniciar una cadena de explosiones, cruzar una superficie móvil o llegar a la siguiente plataforma. Esos papeles pueden cambiar en un instante. Cuando una sección sale bien, la solución se ve en el movimiento: una explosión impulsa a una amiga, su aterrizaje alcanza un interruptor y la plataforma lleva al resto del grupo hacia delante.
Los coleccionables ocultos y las salidas alternativas te apartan de la ruta directa a la meta. En los niveles cooperativos completados, las clasificaciones y las repeticiones fantasma te dan un tiempo o recorrido que superar.
Si un amigo no puede unirse, el modo «2 Girls, 1 Controller» permite que una persona controle dos personajes en los niveles cooperativos. Los puzles siguen basados en el movimiento compartido, pero una persona maneja a ambos personajes.
Los personajes no reciben equipamiento propio ni mejoras permanentes entre niveles. La progresión consiste en aprender el lenguaje de las fases. Los puntos de control dividen los tramos largos, mientras que los coleccionables y las salidas alternativas quedan fuera de la ruta principal. Más adelante, los puzles combinan barriles, interruptores y plataformas móviles que ya conoces en secuencias más ajustadas, y piden que el grupo aplique lo aprendido bajo presión.
El humor es estridente y el ritmo, exigente
El mundo de Ms. Splosion Man es colorido y deliberadamente absurdo. La protagonista, una silueta rosa y amarilla, explota entre laboratorios asépticos y escenarios llamativos; científicos y máquinas forman parte de los obstáculos de humor físico. Entre acción y acción, baila y suelta referencias a la cultura popular. Las secuencias y el material extra mantienen ese tono exagerado y autoconsciente. Todo aporta energía a la pantalla, aunque los chistes pueden repetirse si prefieres centrarte en las plataformas.
Las plataformas son indulgentes en un sentido y severas en otro. Los puntos de control dividen cada nivel en intentos más cortos. Tras varios fallos, el juego ofrece la opción de saltarse una fase difícil. Aun así, una explosión mal medida puede lanzarte contra pinchos u obligar al equipo a repetir un tramo. Algunas secuencias exigen decidir antes de que el peligro esté del todo a la vista. Los niveles avanzados son exigentes y requieren precisión y aprender mediante ensayo y error; en cooperativo se suma la coordinación del grupo.
Esa dificultad define para qué tipo de grupo encaja el juego. Los controles se entienden rápido, pero hay que aprender el alcance de cada explosión y cómo cada superficie cambia el siguiente salto. Una cadena bien ejecutada muestra cómo el ritmo del grupo abre el paso; después de fallar, toca probar otra cadencia. Los grupos que disfrutan de desafíos de plataformas breves y reactivos tendrán mucho que hacer. En cambio, quienes busquen una experiencia relajada, donde un fallo apenas importe, pueden encontrar duros los últimos niveles incluso con puntos de control y la opción de saltarse alguno. En las secuencias rápidas, los personajes también pueden verse pequeños cuando se amontonan peligros y efectos en pantalla.
Un punto de control o saltarse un nivel puede evitar que una sección difícil dé por terminada la sesión, pero cada salto sigue exigiendo atención. Saltarse una fase permite dejar atrás un obstáculo, no resolverlo: se cambia la posibilidad de dominarlo por avanzar en la campaña. La opción viene bien a grupos con distinta paciencia. Una fase no tiene por qué retener a todo el mundo indefinidamente, y quien quiera mejorar su ritmo puede volver después para buscar coleccionables, salidas alternativas, marcas en la clasificación o fantasmas que batir.
Un ordenador o una partida en línea
En Windows, hasta cuatro personas pueden jugar la campaña cooperativa en local o en línea. En local se comparte ordenador y pantalla, así que cada persona necesita un dispositivo de entrada; se admiten mandos. La versión de Steam usa Steamworks para el juego en línea, en lugar de la antigua conexión de Games for Windows Live. Steam Remote Play Together también permite que el anfitrión retransmita una sesión local a sus amigos por Internet.
Las dos opciones llevan a la misma campaña cooperativa. En local, la cámara mantiene a todo el grupo en pantalla mientras se reparte entre raíles o espera a que alguien llegue a un interruptor. Remote Play Together retransmite esa sesión local desde el ordenador del anfitrión; no añade otra campaña ni un modo en línea independiente.
Ms. Splosion Man es para amigos que quieren cooperar mediante el movimiento, no mediante equipamiento o progresión de personajes a largo plazo. Su campaña cooperativa independiente ofrece nuevos niveles que resolver juntos, y un conjunto reducido de acciones deja que el diseño de las fases aporte casi toda la complejidad. Espera escenarios llamativos, humor disparatado, desvíos para encontrar coleccionables y tramos donde el ritmo importa. El juego propone un largo recorrido cooperativo para grupos que quieran saltar, explotar y resolver puzles en equipo.