Qué es Approximately Up

Approximately Up es un juego de construcción y vuelo espacial en primera persona donde montas tus propias naves modulares. Todo empieza con una pieza de estructura y crece hasta convertirse en una nave compleja formada por miles de componentes. Puedes montar naves ambiciosas, máquinas experimentales o lo que se te ocurra. El control del vehículo es siempre en primera persona, desde la cubierta de tu propia nave.

El juego incluye una historia con alrededor de 200 horas de juego, 15 planetas únicos con su propio tamaño, gravedad, atmósfera, temperatura y retos, y estaciones planetarias que funcionan como puntos de control y garajes. Desde ellas construyes naves y lanzas misiones; una vez descubiertas, quedan desbloqueadas como nuevos puntos de salida. Los planetas tienen banda sonora dinámica que cambia en tiempo real según lo que exploras.

Cómo se juega en grupo

Se puede jugar en solitario o en cooperativo con hasta 4 jugadores. En co-op construís naves completas entre todos, junto con sistemas automatizados, circuitos lógicos, controladores PID, sensores, medidores y todo lo que queráis conectar entre sí. Cada sistema importa: un error pequeño de diseño se convierte en un problema real en cuanto abandonáis la estación.

Las misiones plantean retos variados: recuperar un paquete atrapado en un árbol gigante, abrir una roca mística con una bomba, reparar la ionosfera de un planeta para detener sus vientos extremos, buscar flores místicas o radiactivas, localizar mastodontes antiguos, calentar un cristal hexagonal extraño o sumergirte en profundidad. Algunas misiones dejan un efecto permanente en el mundo. También existe un mundo Creativo con construcción sin restricciones.

Qué tener en cuenta antes de empezar

El diseño de la nave pesa mucho. Para viajar entre planetas usas motores eléctricos, motores de combustión, combustibles mixtos, paneles solares y resistentes al calor, entre otros componentes. Las distancias son enormes: algunos trayectos duran minutos y otros se convierten en viajes largos si la nave es débil. Completar misiones desbloquea nuevas piezas para mejorar la nave o plantearla desde cero.

El margen para el error es parte de la diversión y del reto. Un motor montado al revés, un cable sin conectar, paneles solares insuficientes, una puerta sin botón o un radar que no funciona son fallos que aparecen al volar. Antes de lanzar conviene revisar los sistemas, porque una vez en el espacio ya no hay margen para corregirlos con calma.

Capturas de pantalla

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