Trine Enchanted Edition es un juego de plataformas y puzles basados en la física para uno, dos o tres jugadores. Tú y tus amigos podéis jugar en línea o compartir pantalla en local como un mago, una ladrona y un caballero, recorriendo 15 niveles de cuento llenos de muertos vivientes, mecanismos y peligros. Sus mejores momentos cooperativos surgen al tratar el mundo como un conjunto de objetos físicos: un tablón conjurado puede convertirse en puente, un gancho lo transforma en columpio y un escudo ayuda a un héroe a cruzar un espacio que de otro modo sería peligroso.
Enchanted Edition es una nueva versión del primer Trine, reconstruida con el motor de Trine 2. Actualiza la aventura con nueva iluminación y efectos, cooperativo en línea y guardado a mitad de nivel. El lanzador también permite elegir el juego original por separado. El número de jugadores y las funciones en línea que describimos aquí pertenecen a Enchanted Edition; la versión original no ofrece juego en línea.
Tres héroes, tres herramientas
Un artefacto mágico llamado Trine une a Amadeus el Mago, Zoya la Ladrona y Pontius el Caballero. Un ejército de muertos vivientes amenaza su reino, y el trío recorre castillos, bosques, cavernas y lugares más extraños para restaurar el equilibrio. La historia da a los niveles un sencillo hilo de cuento; la mayor parte del tiempo compartido consiste en cruzar el siguiente tramo del terreno, accionar un mecanismo o sobrevivir a un combate.
Amadeus puede cambiar la forma de una sala. Conjura objetos como cajas y tablones, y luego los levanta y mueve con telequinesis. Una caja puede servir de escalón para llegar a una cornisa; un tablón puede cubrir un hueco o formar una pequeña plataforma. Como los objetos responden a la física del juego, importan su ángulo y colocación. Un tablón que parece un atajo puede resbalar, y una caja que cae mal puede convertirse en un nuevo obstáculo.
Su magia también sirve para luchar, aunque no sea el típico mago que lanza bolas de fuego. En lugar de eso, hace que el entorno trabaje por él: un objeto que cae puede aplastar a un esqueleto, y uno que levita puede desbaratar el avance de un enemigo. Por eso su papel está muy ligado a los puzles. No se trata solo de lanzar un hechizo al objetivo correcto, sino de decidir qué colocar y dónde, y observar cómo se mueve.
Zoya aporta velocidad y alcance. Su arco le permite atacar desde lejos, y su gancho se agarra a determinadas superficies de madera. Desde allí puede balancearse sobre un foso, subir a una cornisa más alta o descender a un rincón oculto. El recorrido de la cuerda y su impulso convierten un salto sencillo en una cuestión de ritmo: quizá lleguéis limpiamente a la plataforma siguiente o quizá os quedéis cortos y tengáis que intentarlo otra vez. También puede convertir una plataforma que Amadeus mantiene en el aire en una ruta que ninguno de los dos podría crear por su cuenta.
Pontius es la primera línea resistente. Su espada y sus armas más pesadas sirven para el combate cuerpo a cuerpo, mientras que su escudo bloquea ataques y le ayuda a atravesar ciertos peligros. También puede levantar o lanzar objetos pesados y actuar directamente sobre el mismo mundo físico que Amadeus transforma. Cuando aparecen esqueletos, Pontius puede enfrentarse a ellos de cerca mientras Zoya dispara desde una distancia segura; una caja en movimiento, un objeto volcado o un buen balanceo pueden cambiar de nuevo el combate.
Un obstáculo, varias soluciones posibles
El juego casi nunca exige una herramienta concreta para cada obstáculo. Si un hueco es demasiado ancho para saltarlo, podéis crear una plataforma, balancearos desde una viga de madera, protegeros de un peligro con un escudo o combinar esas acciones. Algunas rutas también esconden viales de experiencia y otros coleccionables, así que llegar a la salida no es el único motivo para explorar el escenario. A veces veréis un destello por encima o por debajo del camino evidente y empezaréis a buscar cómo alcanzarlo.
Esa flexibilidad da lugar a un problema compartido con el que jugar. Los personajes pueden subirse a objetos que mueve otra persona, y la física mantiene esas construcciones en movimiento. Un amigo puede levitar una caja mientras otro se equilibra encima; una tercera persona puede enganchar una cuerda a la plataforma móvil o proteger al grupo con el escudo durante un tramo peligroso. Si el objeto se inclina o resbala, el plan cambia al instante. Un aterrizaje fallido puede enviaros a todos al último punto de control; otras veces, el objeto desplazado revela otra ruta.
No hay que asignar clases antes de empezar. Cada héroe tiene una especialidad clara, pero los niveles invitan a combinarla con las demás: un tablón conjurado se convierte en un punto desde el que balancearse, la cuerda de la Ladrona ayuda a colocar a alguien sobre un hueco, y el Caballero puede empujar o llevar objetos si la fuerza bruta resulta más sencilla. No son tres estilos de combate aislados. Sus habilidades se cruzan en los mismos elementos del escenario, y podéis probar con un puente, un gancho, un escudo o un objeto que cae hasta encontrar una forma de avanzar.
Los combates interrumpen el desplazamiento y los puzles, pero no los sustituyen. Los muertos vivientes llegan en oleadas o protegen un pasillo estrecho, y cada personaje los afronta de manera distinta. Las flechas de Zoya pueden hostigar a una amenaza desde lejos; Pontius dispone de armas directas para las peleas cercanas; y Amadeus puede atacar con objetos conjurados o mantener a los enemigos alejados de una plataforma. Los enfrentamientos son sencillos, con algunas opciones divertidas gracias a la física. Un objeto pensado para ayudaros a trepar también puede caer sobre un esqueleto si lo movéis en el momento justo.
El equilibrio entre puzles, plataformas y combates cambia de un tramo a otro. Algunas salas os piden descubrir un punto donde enganchar la cuerda o una cornisa más allá de un peligro; en otras, hay enemigos en medio mientras averiguáis cómo mover un mecanismo. Más adelante, un salto fallido cuesta más, y balancearse o mantener el equilibrio con cuidado importa tanto como encontrar la solución. La libertad del juego también permite saltarse algunos puzles con facilidad cuando ya sabéis lo que Amadeus puede construir. Si a vuestro grupo le gusta probar soluciones poco habituales, esa libertad es parte de la gracia; si esperáis una única respuesta cuidadosamente protegida en cada sala, Trine puede parecer demasiado abierto.
Una campaña que recompensa la curiosidad
Cada uno de los 15 niveles tiene su propio escenario y personalidad visual. El recorrido pasa por lugares como Fangle Forest, la Academia Astral, las Cuevas de Cristal, el Cementerio del Dragón y las Mazmorras Olvidadas. Los árboles dorados y las plantas luminosas dan paso a la piedra fría, el resplandor de cristales subterráneos y mecanismos antiguos. El aspecto de cuento es colorido, pero no todas las escenas son tranquilas: esqueletos, pinchos, pozas tóxicas y puentes precarios mantienen el peligro en el camino.
La banda sonora acompaña esos cambios de escenario, mientras el narrador y los diálogos de los personajes acercan el tono a un cuento fantástico y juguetón, no a un asedio sombrío. Los tres héroes tienen personalidades distintas, y el humor suele aparecer en intercambios breves, no en largas escenas de diálogo. Así, el propio puzle visible puede convertirse en el centro del momento: un objeto brillante que queda fuera del alcance o un puente sujeto por un tablón que se desliza poco a poco.
La exploración también alimenta la progresión de los personajes. Hay viales de experiencia repartidos por los niveles, y encontrarlos os da puntos de habilidad para mejorar a los héroes. Las nuevas habilidades y mejoras amplían las formas de usar objetos, moveros por el escenario o enfrentaros a los enemigos. Los objetos que encontráis por el camino pueden añadir efectos especiales, como revivir una vez por nivel. Si llegáis a la salida y dejáis un vial en una repisa alta, podéis volver a un nivel completado para buscarlo.
Esto crea un pequeño ciclo para repetir niveles sin convertirlo en una competición por la puntuación. Podéis volver a una fase para encontrar experiencia oculta, mejorar una habilidad o probar otra ruta por una sala. También se puede ajustar la dificultad, que cambia la presión de los combates. La historia sigue avanzando de nivel en nivel, así que volver resulta más útil si vuestros amigos quieren revisar un puzle o un coleccionable que si buscan una serie aparte de misiones.
Jugar juntos, en local y en línea
Enchanted Edition admite de uno a tres jugadores tanto en cooperativo local como en línea. En local, todos jugáis en el mismo ordenador y compartís pantalla; los controles se pueden personalizar. Un mando es la forma más sencilla de añadir jugadores locales. Enchanted Edition también admite varios conjuntos de teclado y ratón, aunque dos personas no pueden compartir un mismo teclado y quizá haga falta configurar los distintos equipos.
En línea podéis crear una partida para vuestros amigos o uniros a la suya, con hasta tres jugadores por sesión. Los tres primeros juegos de Trine admiten juego online multiplataforma entre Windows, Mac y Linux siempre que todos usen versiones compatibles. La compatibilidad práctica depende del sistema operativo: la versión de Steam para Mac es una aplicación de 32 bits para macOS 10.7–10.14, mientras que el cliente actual de Steam ya no admite juegos de 32 bits ni macOS 10.14 o anteriores. La versión nativa de Linux es una compilación antigua para Ubuntu 12.04 y no se prueba activamente en las distribuciones actuales; en SteamOS y Steam Deck, la versión de Windows mediante Proton puede funcionar mejor. La vinculación opcional de cuentas de Steam y Epic permite invitar a amigos entre tiendas y compartir logros. Esto sirve si vuestro grupo compró el juego en distintas tiendas de PC; las invitaciones y los logros entre tiendas funcionan entre cuentas de Steam y Epic. Steam Remote Play Together también está disponible.
Todos recorréis la misma campaña, y el principal recurso compartido es la pantalla: avanzáis juntos por los niveles, manipuláis los mismos objetos y podéis desequilibraros mutuamente sobre un puente o una plataforma conjurada. En una sesión de tres personas, cada una puede controlar a un héroe; los grupos más pequeños también están dentro del límite admitido. Si alguien cae en un foso o se topa con un peligro, los puntos de control devuelven la aventura a un lugar seguro reciente.
Los controles son fáciles de entender, pero la física deja margen para movimientos torpes e imprevistos. Una cuerda puede engancharse a una viga desde un ángulo raro, una caja levitada puede alejarse del lugar donde queríais dejarla y el escudo del Caballero no vuelve seguro cualquier salto. El juego encaja con grupos a los que les gustan las plataformas y experimentar sin demasiada presión, con suficientes combates para alternar con los puzles. Encaja menos con una sesión centrada en papeles de combate muy precisos o salas de desafío rígidamente diseñadas.
Si vuestros amigos buscan una aventura de pantalla compartida además de una opción en línea, Trine Enchanted Edition ofrece ambas formas de recorrer su campaña con el trío. Los objetos del Mago, la cuerda de la Ladrona y el escudo del Caballero dan distintas posibilidades a cada obstáculo, y los luminosos escenarios de cuento hacen que las soluciones se lean con facilidad. Su principal atractivo está en ese pequeño momento en que vuestro grupo convierte una caja, una viga y una cuerda en un puente que nadie esperaba que funcionase.