Horde Slayer es un RPG de acción y supervivencia contra hordas pensado para partidas online con hasta tres amigos. Eliges un héroe, entras en un mapa lleno de monstruos y desarrollas tus ataques y mejoras mientras los objetivos de supervivencia mantienen el combate en marcha. La vista cenital, el pixel art y la cantidad de enemigos en pantalla marcan el tono: incursiones cortas y rejugables en las que el grupo intenta resistir la siguiente oleada.
Una partida, varias formas de presión
Cada partida gira en torno a un mapa y un objetivo activo. Puede consistir en sobrevivir a las oleadas, cargar de energía una reliquia o purgar una zona. Estas tareas cambian el foco inmediato mientras la horda sigue acercándose, y el mapa muestra qué objetivos están activos en cada lugar. Así, el grupo tiene motivos para elegir dónde empezar la siguiente partida.
Completar objetivos puede abrir el camino a cofres, y los mapas también contienen trampas. Los cofres ofrecen un desvío o una breve pausa en una partida que, por lo demás, es intensa; las amenazas cercanas mantienen la decisión ligada al combate. Las misiones proponen metas concretas y pueden dar monedas o habilidades. Así tienes algo más que perseguir entre intentos, además de la puntuación al final de la partida. Los objetivos, cofres y encargos amplían el mismo propósito básico: sobrevivir, mejorar al personaje y enfrentarse a otra oleada.
Los mapas tienen distribuciones y entornos distintos, en vez de ser una única arena vacía. Los senderos del bosque, los cementerios y los terrenos rituales dan paso a las Alcantarillas, una ruta subterránea bajo un pueblo abandonado. Allí, el jefe Beholder supone una amenaza mayor. La cámara se mantiene sobre la acción, con el héroe y los enemigos a la vista; el pixel art permite distinguir las amenazas sobrenaturales incluso cuando se mezclan los efectos de hechizos y los números de daño.
La interfaz funciona como un panel de estado para la partida. El progreso de los objetivos y el minimapa aparecen sobre el campo de batalla, mientras que las habilidades, los recursos y las estadísticas del personaje enmarcan la parte inferior. Puedes consultar la zona cercana y la tarea activa sin salir de la acción para abrir un mapa aparte. Cuando la horda llena el centro de la pantalla, los marcadores mantienen visible el objetivo entre los ataques y los números que añaden movimiento a la escena.
Tres estilos iniciales y un build a tu medida
Horde Slayer tiene tres clases con nombre propio. Wizard utiliza magia de fuego, hielo y arcanos; Ranger combate a distancia con arco y trampas; Slayer confía en el acero y la fuerza en el combate cuerpo a cuerpo. Son estilos iniciales reconocibles, no puestos fijos dentro del grupo. La variedad de habilidades y builds permite desarrollar cada personaje sin exigir una composición determinada. Los ataques a distancia ayudan a mantenerse lejos de la multitud, las trampas aportan otra herramienta y Slayer se acerca más. Las mejoras pueden cambiar esos puntos de partida. Todos afrontan los mismos objetivos de supervivencia con herramientas diferentes.
Durante una partida, recoges y equipas habilidades y mejoras. Las opciones pueden orientar a un personaje hacia los ataques elementales, el combate cuerpo a cuerpo o el de distancia; los atributos y las mejoras pasivas ofrecen otras formas de reforzar sus puntos fuertes. Wizard parece el lanzador de hechizos más evidente al principio, pero las mejoras disponibles también determinan cómo evoluciona. Tus amigos pueden elegir otras opciones, comparar sus builds y ver cómo responden ante el siguiente grupo de enemigos.
Fuera del combate, puedes consultar el inventario, los atributos y las mejoras pasivas.
Estas decisiones añaden algo de tiempo en los menús a un género que normalmente avanza deprisa. Si aparecen varias mejoras, tienes que leer qué hacen y valorar cómo encajan con tu configuración actual. La pantalla muestra muchos iconos y valores del personaje, algo útil si te gusta seguir los efectos de una habilidad o mejora pasiva. Si el grupo quiere volver al combate al instante tras cada subida de nivel, estas elecciones pueden ralentizar el ritmo entre oleadas. Horde Slayer permite ajustar el personaje, pero no oculta esas decisiones tras una ventaja automática.
El azar también interviene durante una partida. Puede afectar a la rareza de las habilidades que aparecen, y durante el combate pueden surgir mejoras temporales de salud, velocidad y celeridad. Así que no basta con repetir exactamente el mismo camino de mejoras: las opciones disponibles y las necesidades inmediatas del mapa influyen en el desarrollo del personaje. Esto da pequeños motivos para comparar los builds de tus amigos sin exigir una combinación exacta para que el grupo funcione.
Una puntuación que perseguir
Las clasificaciones ofrecen una puntuación que superar en nuevas partidas, y los niveles de dificultad permiten ajustar el reto. El mapa y el objetivo aportan algo de variedad, pero la base sigue siendo sobrevivir en grupo.
¿Encaja Horde Slayer con tu grupo?
El cooperativo online admite hasta cuatro personas en total. La versión para PC requiere Windows. Puedes usar teclado y ratón o mando, aunque su compatibilidad es parcial. Los menús se manejan con mando, pero teclado y ratón son el punto de partida más sencillo si navegar con gamepad resulta incómodo.
Cuatro es el tamaño máximo del grupo, no el mínimo para empezar una partida. Un grupo más pequeño también puede afrontar los objetivos del mapa, así que jugar online entre dos o tres es perfectamente viable.
Horde Slayer encaja con grupos online pequeños que disfrutan de partidas breves de supervivencia y de desarrollar builds. Quienes busquen misiones muy variadas o una campaña narrativa cooperativa pueden encontrar la propuesta limitada.