Qué es Destropolis
Destropolis es un shooter cenital con entorno totalmente destructible, cientos de enemigos y explosiones nucleares. La acción transcurre en una ciudad futurista llena de enemigos rojos con forma de cubo, y el objetivo es simple: aguantar el mayor tiempo posible y derribar todo lo que se mueva antes de que la horda te arrase. Cada objeto del juego se puede destrozar: enemigos, edificios y mobiliario se rompen en pedazos, así que puedes volar edificios, usarlos como cobertura o desmontar a los enemigos poco a poco.
El arsenal son 15 armas distintas: escopetas, fusiles de asalto y ametralladoras que trituran con balas; misiles y lanzadores nucleares que abren bolas de fuego y despejan el campo; y armas de láser y gauss que cortan a los enemigos. A eso se suman 12 potenciadores y 40 habilidades que mejoran tus atributos: colocar torretas, crear campos de fuerza, detonar explosiones nucleares, subir vida, daño o velocidad de movimiento, o confundir a los enemigos para que se disparen entre ellos.
Cómo se juega en grupo
Se puede jugar en solitario o en cooperativo local con hasta 3 jugadores. La partida consiste en resistir una oleada infinita de enemigos en la ciudad, destruyendo todo lo que encuentres a tu paso. Al ser cooperativo local, todos comparten pantalla y la misma ciudad, así que la destrucción es compartida: lo que un jugador vola por los aires desaparece para el resto.
Los enemigos no son todos iguales y conviene repartir quién vigila qué. Los cubos son numerosos y peligrosos de cerca. Los obeliscos disparan láseres. Las esferas-bomba explotan al contacto. Las pirámides bombardean desde lejos. Las bolas demoledoras aplastan todo lo que encuentran en su camino. Y los grandes jefes hexagonales causan estragos con sus ametralladoras masivas. Hay clasificación global de puntuaciones para comparar resultados con jugadores de todo el mundo.
Antes de empezar
Destropolis está etiquetado como difícil y entra dentro del género bullet hell: habrá pantallas llenas de proyectiles y momentos en los que te veas rodeado. La generación procedural hace que cada partida sea distinta, así que no hay una ruta fija que memorizar; lo que funciona es leer el terreno, moverte constantemente y aprovechar la destrucción del entorno a tu favor.
La dirección artística es limpia y minimalista, con enemigos de colores agresivos, explosiones y efectos de iluminación llamativos. La música es synthwave de LukHash, una mezcla de chiptune, synthwave cyberpunk y EDM. Conviene saber que el modo cooperativo es local, así que hace falta compartir pantalla con quienes jueguen contigo.