Qué es Dead Seater
Dead Seater te pone en el papel de Jesse, un hombre en una misión desesperada por reunirse con su familia. El juego transcurre dentro de la residencia de la familia Vincent: pasillos, habitaciones y zonas que se van abriendo a medida que consigues los objetos necesarios para desbloquear nuevas partes de la casa. El objetivo es avanzar cada vez más profundo mientras preparas la casa para la llegada de Father. La historia se cuenta de forma sencilla, tanto por lo que ocurre como por lo que ves en el entorno, y por debajo esconde un trasfondo más profundo que se revela al terminar.
No llevas armas ni tienes nada con qué defenderte. Eso marca todo el ritmo: exploras, buscas, resuelves y te mueves con cuidado. Los enemigos, únicos y terribles, usan la propia casa para sorprenderte, así que una zona que parecía segura puede dejar de serlo en cuanto das un par de pasos. La atmósfera es intensa y claustrofóbica, inspirada en clásicos del género, con un estilo visual propio y un tono oscuro y sobrenatural. La experiencia es corta y está pensada para recorrerse de una tirada, con una cámara en tercera persona que te mantiene cerca de Jesse y de todo lo que ocurre a su alrededor.
Cómo se juega en grupo
Dead Seater se puede compartir con amigos gracias a Remote Play Together. Una persona tiene el juego y el resto se une a su partida desde su propio dispositivo, de modo que todos veis la misma pantalla y vivís la exploración de la casa al mismo tiempo. En la práctica funciona como si estuvierais juntos delante del mismo ordenador: quien hostea controla a Jesse y los demás acompañan la partida.
Al ser un juego de una sola persona, la experiencia grupal es de observar y comentar. Es un formato cómodo para que un amigo vea cómo avanzáis, os avise de lo que se mueve en los pasillos o simplemente siga la historia con vosotros. Si el grupo quiere pasar una tarde con un juego corto y tenso en el que solo uno maneja los controles mientras los demás miran, esta es la vía.
Antes de empezar
Ten en cuenta que Jesse no puede defenderse en ningún momento. No hay combate del que apoyarse: si algo te persigue, tu única opción es moverte bien y aprovechar la casa. Espera un ritmo de exploración lenta, con tensión sostenida más que con acción constante, y una duración corta pensada para completarse en una sesión.
El juego está etiquetado como de terror psicológico y supervivencia, con elementos de metroidvania en el desbloqueo progresivo de zonas de la residencia. Conviene saberlo antes de sentarse a jugar si el grupo prefiere algo más relajado. La ambientación oscura, los enemigos que aparecen desde dentro de la propia casa y la idea de que Father está llegando son el motor de toda la experiencia, así que lo mejor es entrar con ganas de que la casa os tenga alerta de principio a fin.