Qué es X-Morph: Defense
X-Morph: Defense mezcla un shooter cenital con la estrategia de defensa de torres. En el papel de una especie alienígena que llega a la Tierra para extraer sus recursos y terraformar la superficie, tu objetivo es proteger los cosechadores X-Morph de oleadas de fuerzas humanas. Cada oleada va precedida de una fase de preparación sin límite de tiempo, en la que puedes ver qué tipos de enemigos van a atacarte y observar sus rutas. Puedes planificar con calma o lanzarte directamente al combate y colocar torres cuando hagan falta durante la batalla.
Cómo se juega en grupo
El juego incluye un modo cooperativo en pantalla dividida. Todas las misiones tienen escenarios de juego diseñados específicamente para el cooperativo: los enemigos atacan en mayor número y desde nuevas direcciones, así que la cooperación es esencial para ganar. Puedéis repartir el trabajo: uno se centra en optimizar la colocación de torres mientras el otro dispara a los enemigos, o ambos podéis concentrar vuestra potencia de fuego en los atacantes más fuertes. Además, la función Remote Play Together permite jugar en grupo.
Lo que conviene saber antes de empezar
Puedes construir torres prácticamente en cualquier punto del mapa y dar forma a los recorridos de los enemigos conectando torres con vallas láser. Puedes elegir entre laberintos largos de torres básicas o torres avanzadas más eficaces contra tipos concretos de enemigo: las torres de llamas destruyen bien las unidades terrestres rápidas, la artillería contraataca a los grupos de enemigos lentos y el antiaéreo láser derriba a los bombarderos pesados. Como luchador X-Morph puedes atacar directamente con un arsenal variado y morphear en cuatro formas distintas, cada una con un ataque básico y un ataque cargado especial: el Plasma Fighter es el más versátil, el Dark Matter Bomber aniquila grupos terrestres y puede ralentizar el tiempo, el Shredder está pensado para las unidades aéreas humanas y el Laser Destroyer funde unidades individuales grandes. El entorno es casi totalmente destructible, desde vallas hasta rascacielos, y cualquier edificio o puente puede derrumbarse con física simulada, lo que cambia de verdad la disposición del campo de batalla. Los jefes humanos son máquinas de guerra del tamaño de edificios y cada combate contra ellos destruye ciudades enteras.