Tú y tus amigos podéis recorrer juntos la campaña egipcia de Serious Sam Classic: The First Encounter, con hasta 16 jugadores en cooperativo online o por LAN y hasta cuatro personas en un mismo ordenador con pantalla dividida local. El objetivo es sencillo: avanzar por grandes arenas, recoger armas y suministros, y seguir en movimiento mientras las criaturas de Mental llegan desde todas las direcciones. Es una buena opción para grupos que buscan un shooter directo y ruidoso, con objetivos compartidos y casi ninguna pausa entre combates.
Las partidas online y por LAN se organizan desde el menú multijugador. Quien aloja la partida elige el cooperativo, el nivel inicial, la dificultad y el límite de jugadores. En una campaña en red, también controla cuándo se cargan los niveles y las partidas guardadas, incluida la carga rápida. La opción local divide una pantalla en hasta cuatro vistas; el grupo comparte ordenador y debe configurar allí los controles de cada persona. En el cooperativo online, cada amigo tiene su propia vista; en pantalla dividida local, todos comparten ordenador y pantalla.
Una campaña a base de embestidas monstruosas
La ruta de Sam por el antiguo Egipto lleva al grupo del desierto abierto a patios de templos, tumbas y otros escenarios preparados para grandes enfrentamientos. La campaña se compone de niveles consecutivos, no de un centro lleno de actividades secundarias. Avanzas hacia la salida mientras llaves, interruptores y algunos obstáculos interrumpen el camino. Pero la mayor parte del tiempo el juego ya está preparando otra oleada.
Ese ritmo define una sesión cooperativa. Un tramo tranquilo te da tiempo para observar un patio, recoger suministros y fijarte en un pasadizo o un objeto apartado de la ruta principal. Luego la arena se llena de enemigos y el escenario se convierte en parte del combate. Algunas amenazas cruzan la arena a toda velocidad; otras atacan desde lejos o aparecen en grupos que hacen que un espacio abierto parezca mucho más estrecho. Compartís una campaña y un objetivo, pero vigilar tantos ángulos puede volver caótico cualquier enfrentamiento en poco tiempo.
La escala forma parte de su atractivo. The First Encounter prefiere llenar una gran parte de la pantalla con enemigos antes que repartirlos en duelos aislados. Tú y tus amigos podéis moveros por la arena, rodear amenazas y cambiar de objetivo mientras se acerca la oleada. No hay clases que organizar ni tareas de apoyo separadas que gestionar. Todos cuentan con las mismas herramientas básicas, y el reto surge del movimiento, la puntería, las combinaciones de enemigos y la cantidad de disparos que recibís.
La campaña culmina con Ugh-Zan, el enorme jefe de varias plantas. Hasta entonces, avanzar os da sobre todo el siguiente nivel, armas, suministros y una nueva combinación de enemigos; la historia no desemboca en configuraciones de personaje ni mejoras para el grupo. Más de 80 secretos ocultos ofrecen desvíos opcionales. Como no están en la ruta imprescindible, podéis seguir con la campaña aunque nadie quiera registrar cada sala.
Cada amenaza pide un arma distinta
El arsenal crece a medida que avanzas, con armas como Double Shotgun, Rocket Launcher, Minigun y Cannon. Los niveles contienen munición y botiquines, así que lo que encuentras por el camino también marca el ritmo. Double Shotgun dispara a corta distancia; las armas más grandes responden a una oleada densa con más potencia. Cambiar de arma es habitual porque el siguiente grupo casi nunca llega con la misma composición que el anterior.
Los enemigos aportan buena parte de la variedad. Sirian Werebull es una bestia pesada que atraviesa el terreno abierto a la carga; Headless Kamikaze corre hacia ti con un chillido parecido a una alarma. Otras criaturas atacan a distancia, saltan o se apoderan de la arena de distintas maneras. El reto no consiste tanto en resolver un puzle como en leer el espacio rápidamente mientras las siguientes amenazas ya lo cruzan. Con tus amigos al lado, cada oleada se convierte en una carrera compartida de esquivas, disparos y cambios de atención.
Cooperativo y versus son partidas distintas
En el cooperativo, el grupo se enfrenta a los enemigos y los objetivos de la campaña. El cooperativo online o por LAN admite hasta 16 jugadores; la pantalla dividida local permite jugar hasta cuatro en un mismo ordenador. Una partida LAN conecta ordenadores de una red local, mientras que el cooperativo por Internet reúne a jugadores con equipos separados. La versión nativa para PC solo está disponible para Windows. Con Steam Remote Play Together, una persona anfitriona en Windows puede transmitir la partida local a pantalla dividida a clientes de Steam compatibles, también en macOS y Linux; los invitados no necesitan tener ni instalar el juego.
El mismo menú ofrece Deathmatch y Scorematch para los grupos que prefieren competir. Estos modos cambian el objetivo: en vez de avanzar por la campaña contra las fuerzas de Mental, los jugadores se enfrentan por eliminaciones o puntuación. Los modos versus también funcionan en pantalla dividida. Si lo que queréis es completar juntos una campaña, aseguraos de que quien aloja elija Cooperative y no uno de los modos versus.
No hay progresión de clases ni configuraciones de personaje que debas controlar entre sesiones. La rejugabilidad viene de la propia campaña, los distintos niveles de dificultad, los secretos ocultos y la opción de pasar a los modos competitivos o crear contenido personalizado con el editor de niveles incluido. Al alojar una partida en red, también puedes empezar desde otro punto del juego. Estas opciones permiten variar la sesión, aunque la actividad central sigue centrada en combates rápidos en arenas.
El Serious Editor y el Serious Modeller incluidos permiten crear niveles, mods, texturas y otros contenidos. Para los grupos que disfrutan creando, es otra forma de alargar el juego, aunque editar exige más preparación que iniciar una campaña. Para una noche habitual de cooperativo, la campaña incluida y los modos Deathmatch o Scorematch son las opciones más directas.
Qué puedes esperar del ritmo
El juego casi nunca se detiene para una larga conversación o una escena tranquila de la historia. Su humor está en las ocurrencias de Sam y en la extraña combinación de criaturas alienígenas y arquitectura antigua; la banda sonora y los efectos tienen aire de película de acción exagerada. Hay patios egipcios soleados, estatuas y murallas enormes, monstruos extraños y mucho ruido cuando empieza el combate. La historia da a Sam un motivo para seguir avanzando hacia las fuerzas de Mental, pero la atención se centra sobre todo en el siguiente encuentro.
Algunos enemigos se reconocen solo por su silueta o su sonido: los Werebulls cruzan la arena a la carga, mientras los Headless Kamikazes corren hacia ti gritando. Ese contraste entre amenazas reconocibles y grandes oleadas hace que la acción se entienda de un vistazo, aunque el ciclo habitual de las arenas puede volverse repetitivo en una sesión larga. La campaña ofrece más combinaciones de enemigos y enfrentamientos mayores, no una rotación constante de objetivos o sistemas nuevos.
Ese enfoque también es la principal limitación. Los niveles se basan en repetir desplazamientos y combates; interruptores, llaves y objetos recogibles solo cambian el ritmo de vez en cuando. Los espacios amplios y las combinaciones de enemigos aportan variedad a cada pelea, pero el ciclo general no cambia: entrar en una arena, sobrevivir a una oleada, recoger lo que se pueda y continuar. En una sesión larga, la repetición se nota más, sobre todo si el grupo busca progresión profunda de personajes, objetivos variados o una historia que cambie la forma de jugar.
Quien aloja elige la dificultad. Las hordas pueden convertir un pasillo recto en una embestida repentina. Conviene tener en cuenta la acción exigente y la violencia gráfica antes de invitar a amigos que prefieren shooters más pausados o menos explícitos. No hace falta una composición concreta del grupo: todos comparten las mismas armas y la presión enemiga, y la cooperación se expresa durante la campaña, no mediante roles asignados en un menú.
Cómo planificar una partida online
El límite de 16 jugadores indica la capacidad de una sesión; no garantiza que una partida pública tenga gente. Para jugar la campaña con amigos, una persona puede alojar una partida por Internet o LAN.
Con un grupo pequeño, la pantalla dividida local os reúne en el mismo espacio y da a cada persona una vista de la acción. En el cooperativo online, cada amigo tiene su propia pantalla y puede participar un grupo mucho mayor. La LAN ofrece otra forma de conectar ordenadores a una misma red local.
Quien aloja también puede elegir dónde empieza una sesión en red, en vez de tratar cada noche de juego como una partida completa desde el principio. Solo esa persona puede cargar o cargar rápidamente una partida guardada de red, así que el progreso compartido queda a cargo de quien ejecuta el servidor. La dificultad también depende del anfitrión; los jugadores no crean clases distintas ni desbloquean roles de apoyo entre niveles. La preparación es sencilla, aunque el tipo de sesión depende del nivel elegido, la presión de los enemigos y el tiempo que quiera jugar el grupo.
Serious Sam Classic: The First Encounter es para amigos que quieren moverse y disparar durante una campaña completa, compartiendo la acción en local o por red. Ofrece arenas amplias, una galería memorable de monstruos y un arsenal generoso; después, os espera otra oleada. Si os convence ese ciclo directo, el cooperativo convierte la horda en un problema común.