Una dinastía que dura generaciones
Old World es un juego de estrategia histórica por turnos donde diriges un imperio a lo largo de varias generaciones. Los personajes envejecen, ganan experiencia, enferman y mueren, dejando paso a la siguiente generación. Casarte por motivos políticos, educar a tus herederos y gestionar las relaciones con las familias de tu reino son tareas centrales. Cada uno de los 7 reinos tiene cuatro familias nobles que aportan distintos beneficios cuando se ponen al mando de tus ciudades. Mantener su felicidad mediante eventos, acciones y matrimonios te da ventajas; enfadarlas o volverlas demasiado poderosas puede acarrearte su hostilidad.
Cómo se juega en grupo
Old World incluye cooperación y competencia en línea, además de Remote Play Together. En el apartado multijugador puedes jugar en hotseat, de forma asíncrona o en la nube, y enfrentarte a otros jugadores en escenarios ficticios. También hay partidas semanales de desafío y mapas generados al azar o diseñados a mano. El juego incorpora más de 3.000 eventos únicos inspirados en historia y mitología, así como cadenas de eventos que se activan con el contacto de dignitarios extranjeros.
Lo que conviene saber antes de empezar
El sistema de órdenes comparte un recurso común en todo tu reino: en lugar de mover cada unidad una vez por turno, puedes moverlas varias veces hasta que se cansen o se agoten las Órdenes. Los edificios se construyen con madera y piedra, y la población no crece solo con comida. El avance tecnológico no está predeterminado, así que la aleatoriedad mantiene los árboles tecnológicos frescos en cada partida. Entre los escenarios disponibles están las Guerras Púnicas con Aníbal al frente de Cartago y la defensa contra las Hordas Bárbaras. El juego es moddable, lo que abre la puerta a mundos, imperios y dinastías inspirados tanto en nuestro mundo como en obras de ficción.