Un héroe poseído por un demonio
"I'm No Demonlord" es un shooter roguelike con mucha munición en pantalla. Eres un aventurero al que el rey demonio ha poseído, y la partida gira en torno a aceptar o rechazar esa nueva identidad. El trasfondo viene de un arquimago legendario que se sacrificó para sellar a un supervillano, dejando al reino en paz hasta que el rey empezó a arrestar a plebeyos sin motivo y los detenidos no volvieron. Cuando el sello se debilitó, el rey demonio escapó y se apoderó de tu personaje. A partir de ahí, la historia se va desvelando mientras luchas, creces y descubres el complot del rey. Las decisiones sobre salvar a unos o destruir a otros quedan en tus manos.
Cómo se juega en grupo
El juego admite cooperación en línea y Remote Play Together, además de cooperación local. En la práctica, la aventura está pensada para dos jugadores: puedes jugar en el sofá con otra persona o conectaros de forma remota. Cada partida es un recorrido por salas con enemigos, y la libertad de las mecánicas hace que las combinaciones salgan distintas cada vez. Los tags incluyen bullet hell y bullet heaven, así que esperad pantallas llenas de proyectiles donde moverse bien importa tanto como disparar bien.
Construcciones con más de 1000 mecánicas
El sistema de construcción supera las 1000 mecánicas, con combinaciones prácticamente infinitas. La idea es evitar el crecimiento numérico puro: combinas facciones y los mecanismos interactúan entre sí, de modo que ninguna partida se repite. También eliges libremente las ramas del mapa según lo que necesites en ese momento. Por el camino aparecen salas del tesoro, salas de desafío y habilidades raras que refuerzan tu build. Con tantas piezas, dos jugadores pueden montar enfoques distintos y aprovechar las reacciones entre sus elecciones.
Antes de empezar
Tened en cuenta que es un roguelike de acción con estética 2D y mucha acción simultánea: si jugáis en local o en cooperación, la pantalla se llena rápido y conviene tener claro quién cubre qué. El tono combina acción seria con toques humorísticos, y las etiquetas incluyen magia, supervivencia y deckbuilding, así que el crecimiento viene tanto de las mejoras como de cómo combinas tus cartas y facciones. La partida se centra en dos jugadores, así que organizad la sesión en torno a eso.