Qué es Catch Me If You Can

Catch Me If You Can es un juego de acción en primera persona basado en las escondidas, pensado para partidas rápidas entre amigos. La partida se organiza en rondas y gira alrededor de una maldición que va pasando de jugador en jugador: quien la lleva cuando el temporizador llega a cero explota y queda eliminado, y el último que sobrevive gana la ronda. Es fácil de entender en cuanto empiezas, pero cuesta dominar, sobre todo cuando toca moverse con agilidad por el mapa.

Cómo se juega en grupo

Cada jugador intenta tocarse a los demás para transferir la maldición lo antes posible mientras se defiende de que se la devuelvan. Para desplazarte rápido dispones de un gancho de agarre que te permite columpiarte por el mapa, además de paredes elásticas que te dan impulso. El gancho consume energía limitada, así que hay que esperar a que se recargue antes de volver a usarlo: administrar ese recurso marca la diferencia entre sobrevivir y quedarte sin opciones con el temporizador encima. Por el área de juego hay potenciadores repartidos que mejoran tu movimiento y te dan ventaja sobre el resto. Además, el juego incluye chat de voz por proximidad, así que puedes oír a tus amigos a medida que pasan a tu lado y ellos te oyen a ti.

Antes de empezar

Hay varios mapas disponibles, cada uno con su propio estilo, y la banda sonora cambia dinámicamente a medida que avanza la partida. Las configuraciones de la sala permiten añadir un giro a la jugabilidad por defecto, algo útil si queréis variar la dinámica de siempre. Las rondas también sueltan cosméticos equipables que se recogen al terminar. Como el gancho es la herramienta central, conviene practicar columpiándose mientras esperas a que empiece la siguiente ronda: es la forma más directa de cogerle el punto antes de competir en serio.

Capturas de pantalla

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