Un duelo 1v1 que se recrudece a cada ronda
ROUNDS es un shooter roguelite para dos personas: cada ronda se juega en cara a cara y la intensidad sube conforme avanzáis. Disparáis, bloqueáis y saltáis hasta que uno de los dos cae. Los personajes tienen brazos de fideo que se agitan con física, así que los combates tienen un aire torpe y caótico que es parte de su gracia. El ganador de cada ronda se lleva el punto; el perdedor es quien recibe mejoras, así que la ventaja siempre se cede para que la siguiente rondada sea más reñida. Hay más de 11,2 millones de combinaciones de powerups distintas, con más de 65 mejoras únicas que permiten montar builds muy específicas: escopetas, lanzacohetes, misiles teledirigidos rebotadores y todo lo que salga de mezclar esas piezas. Las más de 70 mapas cambian el terreno de juego en cada enfrentamiento.
Cómo lo jugáis en grupo
El formato básico es un duelo, así que dos jugadores se enfrentan mientras el resto mira y ríe. Es un buen candidato para turnos: los que esperan juegan la siguiente ronda contra el que va quedando. El juego admite multijugador online y multijugador local, además de Remote Play Together, que sirve para compartir la sesión con quien esté lejos. También hay emparejamiento basado en Twitch, pensado para que quien retransmite pueda jugar con su audiencia. El personalizador de caras con calidad AAA permite dar identidad propia a vuestros personajes antes de empezar a pegarse.
Antes de empezar
Tened en cuenta que el sistema de mejoras premia al que pierde: una ronda mal cerrada puede convertirse en la siguiente en manos de quien acaba de recibir tres powerups. Eso significa que las ventajas grandes se producen cuando la partida está en su punto más tenso, y que remontar es completamente viable. La curva de aprendizaje pasa por conocer las mejoras y anticipar la build del rival más que por apuntar perfecto. Si venís de shooters multijugador habituales, el salto aquí es el caos físico y el factor sorpresa de cada build. Poned un par de rondas de prueba para que cada uno coja el ritmo de los controles antes de poneros serios con el marcador.