Qué es Toroom
Toroom es un shooter cenital con vista cenital y estética de píxeles, dentro del género dungeon crawler roguelike. El protagonista despierta en un mundo de fantasía y solo quiere volver a su dormitorio, así que se abre paso por varios biomas llenos de enemigos. Cada sala se limpia a base de disparos y cada bioma termina con un jefe que hay que derrotar para avanzar.
El mundo se genera de forma procedural: cada partida ofrece un mundo distinto, con loot distinto y enemigos distintos. Eso le da bastante valor de repetición, ya que ninguna corrida es igual a la anterior.
Cómo se juega en grupo
La ficha incluye Remote Play Together, así que una persona puede invitar al resto a su partida y todos jugáis desde vuestros propios equipos. También aparece la etiqueta de cooperativo local, así que podéis compartir pantalla en el mismo sitio.
El planteamiento es el de un twin stick shooter: os movéis por la sala y disparáis mientras esquiváis las balas de los enemigos. Limpiad las salas juntos, repartíos el botín y decidid quién se lleva cada mejora antes de afrontar al jefe del bioma.
Lo que conviene saber antes de empezar
La etiqueta de dificultad es explícita: el juego es difícil y las peleas contra los jefes están pensadas para retaros de verdad. Hay mucha acción y bastante bullet hell, así que esperad muertes frecuentes mientras aprendéis los patrones.
El botín es constante. Hay más de 70 objetos regulares, malditos e ultra raros, y más de 35 armas hechas para cada bioma. Durante la corrida encontraréis recompensas, monedas e objetos que mejoran al personaje, y hay tiendas repartidas por el mapa donde comprar armas, objetos e incluso mascotas. Ese reparto de recursos es la clave para llegar preparados a los jefes.
Al ser roguelite, la partida se reinicia cuando caéis, pero conserváis el aprendizaje: cada intento nuevo os deja mejores rutas, mejores decisiones de compra y más memoria de los enemigos.