Qué es Sword of the Necromancer - Prologue
Sword of the Necromancer - Prologue es un dungeon-crawler de acción con elementos roguelike en el que acompañas a Tama, una antigua bandida que escoltaba a la sacerdotisa Koko en su peregrinación. Tras la muerte de Koko, Tama lleva su cuerpo al cripto del Necrómero, donde la leyenda dice que habita un poder capaz de resucitar a los muertos. El objetivo es llegar a las profundidades de la mazmorra y derrotar a los guardianes para acumular suficiente poder de alma, con lo que se recupere a Koko. La historia de Tama y Koko se descubre a medida que avanzas por la mazmorra.
Cómo se juega en grupo
La forma de jugar con alguien más es el modo cooperativo local. Para abrirlo hay que usar el Frasco de Homúnculo, que crea una copia del personaje jugable y permite jugar con un amigo en el mismo equipo. Los dos avanzáis juntos por la mazmorra, combatís contra los enemigos y enfrentáis a los guardianes. El sistema de combate cuerpo a cuerpo es fluido, y entre los dos podéis combinar las armas y objetos que vayan saliendo para afrontar cada planta con más margen.
El poder de la espada y las armas
La Espada del Necrómero es el arma prohibida que da nombre al juego: sirve para revivir a los monstruos ya derrotados y luchar a vuestro lado. Así se junta un pequeño ejército de aliados que combat con vosotros, y esos monstruos invocados también se mejoran peleando junto a ellos. Las armas y reliquias son distintas entre sí gracias a un sistema de generación procedural que les otorga efectos y atributos variados, así que cada partida ofrece combinaciones distintas. Subir de nivel mejora las estadísticas del personaje y, con ellas, la capacidad de resistir lo que salga en el camino.
Qué tener presente antes de empezar
La mazmorra se genera de forma distinta en cada intento, así que las rutas y los enemigos cambian y cada intento acerca al Necrómero. La muerte no termina la partida: se pierden todas las armas equipadas y los monstruos, pero se conserva la mitad del nivel alcanzado en esa ejecución. También hay un momento en el que puedes salir de la mazmorra por voluntad propia: en ese caso se pierde todo el progreso de nivel pero se mantiene todo el equipo. Tener en cuenta esas dos salidas ayuda a decidir cuándo conviene seguir adelante y cuándo retirarse con lo conseguido.