Serious Sam 3: BFE convierte la lucha contra una invasión alienígena en una línea de fuego compartida. Puedes jugar en línea con hasta 15 amigos, o compartir un ordenador sin conexión con hasta cuatro personas en pantalla dividida. Los monstruos de Mental invaden las calles, ruinas y extensiones de arena de Egipto en combates marcados por el movimiento y un arsenal cada vez mayor. No hay clases de personaje ni roles para resolver rompecabezas: todos se enfrentan a las mismas oleadas y encuentran armas a lo largo de la campaña.
Toda una campaña para compartir
La historia sigue a Sam Stone durante la última lucha de la Tierra contra las fuerzas de Mental y conduce a los acontecimientos de Serious Sam: The First Encounter. La trama da un motivo para avanzar por la campaña, pero lo importante es la acción: cruzar un nivel, abrir la siguiente ruta y enfrentarse a una oleada repentina que llena el espacio disponible de bestias que cargan, clones armados y proyectiles. La campaña estándar tiene 12 niveles que se pueden jugar en cooperativo, sin cambiar a una serie aparte de misiones solo para grupos.
Los escenarios pasan de calles en ruinas y pasajes estrechos a amplios patios, extensiones desérticas e imponentes ruinas egipcias. Un pasillo tranquilo puede convertirse en una trampa cuando aparecen enemigos por ambos extremos; las arenas abiertas dejan pocos muros entre los jugadores y la siguiente oleada. Algunos combates son breves estallidos entre objetivos; otros mantienen al grupo en una zona amplia hasta que desaparece la mezcla de enemigos. Ese cambio entre avance y presión repentina aporta más variedad que una única arena interminable, aunque los disparos sigan en el centro de la experiencia.
El principio de la campaña es más contenido que las grandes batallas posteriores. Se empieza con armas básicas y encuentros pequeños, y después crecen las combinaciones de enemigos y los tiroteos a campo abierto. Si el grupo espera una procesión inmediata de hordas gigantescas, el juego tarda un poco en alcanzar ese ritmo. El tramo final de la campaña también es largo e intenso, así que es mejor reservarle una tarde o una noche entera que esperar una partida breve.
Cambia de arma al cambiar la horda
Sam puede llevar un amplio arsenal y cambiar de arma según lo exija el combate. La pistola y el fusil de asalto sirven contra los enemigos habituales; la escopeta de dos cañones es potente a corta distancia, y la escopeta automática lanza proyectiles explosivos contra grupos densos. El lanzacohetes, la minigun, el arma láser, el rifle de francotirador y el cañón ofrecen más potencia o fuego especializado a medida que se encuentran. Las armas y la munición se reparten por los niveles y sus zonas secundarias ocultas, así que explorar entre combates puede venir bien cuando se llene la siguiente arena.
El grupo no elige roles en un menú. Cada persona recoge armas y suministros por el camino y responde a la oleada actual. La minigun destroza a los enemigos que tienes delante; los cohetes alcanzan objetivos al otro lado de la arena, y los proyectiles explosivos extienden el daño por un grupo compacto. La variedad está en la respuesta de cada arma al siguiente ataque, no en una configuración de grupo que necesite sanador o tanque. Así resulta fácil entender lo que ocurre cuando se incorpora un amigo más tarde, aunque el juego no exige mucha coordinación más allá de luchar contra los mismos enemigos.
Cuando se acaba la munición o un enemigo se acerca demasiado, los ataques cuerpo a cuerpo ofrecen otra opción. El mazo tiene varios movimientos de ataque, y algunas criaturas pueden recibir una ejecución contextual a mano. Arrancarle un ojo a un Gnaar o romperle la armadura a una criatura es deliberadamente truculento: un primer plano breve en un juego centrado, por lo demás, en la distancia, el movimiento y la potencia de fuego. La salud y la armadura se consiguen con objetos, en vez de regenerarse automáticamente. Puede haber suministros en rincones despejados, mientras que las oleadas enemigas hacen peligroso llegar hasta ellos.
Enemigos que plantean problemas distintos
La horda combina siluetas reconocibles con patrones de ataque diferentes. Los Kamikazes sin cabeza corren con explosivos y anuncian la embestida con un grito; los esqueletos Kleer se acercan con saltos rápidos y cuchillas; los Gnaars atacan a corta distancia, y los toros sirianos cargan en línea recta a través de la arena. Otras criaturas atacan desde lejos con proyectiles, mientras que Scrapjack y el enorme Khnum aportan cuerpos y ataques más pesados a los encuentros grandes. El peligro suele venir de las combinaciones: enemigos cercanos presionan mientras otros disparan proyectiles en la misma arena.
Esa mezcla da a los combates un ritmo cambiante, sin un sistema formal de estrategia de grupo. Todos pueden atacar a cualquier enemigo, pero las criaturas ocupan distintas distancias y se mueven a diferentes velocidades. Un Werebull puede cruzar una arena; un Kamikaze puede aparecer durante un intercambio a larga distancia; una bestia grande atrae la atención mientras las criaturas pequeñas siguen avanzando. El juego no se detiene para presentar cada amenaza ni ofrece una rueda de órdenes tácticas. Las señales de audio de los enemigos también indican peligros fuera del centro de la pantalla.
Los combates se basan en el movimiento y la puntería, no en asomarse tras coberturas como en los juegos de disparos militares. No hay un sistema de cobertura convencional, y muchas estructuras destructibles no protegen durante mucho tiempo a los jugadores. Los enfrentamientos pasan de espacios abiertos a columnas mientras los enemigos se acercan desde distintas direcciones. Algunas armas permiten apuntar con la mira, pero la velocidad del juego y las amenazas cercanas mantienen un ritmo de disparos rápidos y cambios de dirección, en vez de esperas junto a una esquina. Si el grupo prefiere tiroteos lentos con coberturas y habilidades coordinadas, la presión constante de BFE puede parecer brusca. Su atractivo está en cómo crece la cantidad de enemigos hasta que la propia arena se convierte en el desafío.
Decide cuánto cuesta morir
El cooperativo en línea admite hasta 16 jugadores; la misma campaña se puede jugar sin conexión con hasta cuatro personas en un ordenador. Los modos incluyen Standard Co-Op, Classic Co-Op y Coin-Op Co-Op, además de Beast Hunt y Team Beast Hunt. Estas opciones ofrecen más de una forma de enfrentarse a la horda. Classic permite ajustar la resistencia y el número de enemigos y las vidas adicionales. Coin-Op es otro conjunto de reglas para grupos que quieren disponer de menos intentos. La configuración del anfitrión determina el desafío, así que el límite de jugadores por sí solo no indica si la sesión será relajada o implacable.
Las muertes cuentan en las reglas de puntuación y reaparición, pero no implican perder la campaña definitivamente. Según el modo y los ajustes del servidor, es posible volver al combate después de caer, con una penalización de puntos o un número limitado de oportunidades adicionales. Con más jugadores, muchos encuentros pueden resultar más fáciles: hay más armas disparando a la vez y quien cae puede regresar, aunque algunos ajustes aumentan la oposición con el tamaño del grupo. La experiencia puede convertirse en una sesión relajada de eliminar monstruos, o la horda puede volverse más fuerte mientras escasean los intentos. La personalización es útil para un grupo de niveles distintos, aunque alguien que entre en un servidor muy ajustado no debería dar por hecho que “cooperativo” significa fácil.
Beast Hunt y Team Beast Hunt mezclan una competición por puntos con enemigos activos en el mapa. La lista multijugador también incluye Deathmatch, Team Deathmatch, Capture the Flag, Last Man Standing y otros modos competitivos. Sirven si el grupo quiere dispararse entre sí, pero no convierten la campaña en una partida por equipos. Para compartir la historia de la invasión, hay que elegir uno de los modos cooperativos de campaña; los competitivos tienen objetivos propios y una dinámica de grupo distinta.
Survival es la alternativa más corta si se quiere luchar contra la horda sin recorrer la historia. Los jugadores aparecen en una arena creada para el modo y reciben oleadas hasta que todo el mundo cae. No hay una pausa tranquila para comprar entre rondas: la presión aumenta continuamente y la sesión termina cuando el grupo queda eliminado. Así es más fácil encajar un intento en una llamada corta que empezar otro capítulo de la campaña, aunque Survival sacrifica los escenarios cambiantes y la progresión a cambio de defender una zona limitada una y otra vez.
Grupo en línea o pantalla compartida
Para jugar en línea se puede organizar una partida o unirse a un servidor. El juego permite cooperativo en línea, y el menú separa la campaña cooperativa de los combates jugador contra jugador. Dieciséis plazas permiten acoger a un grupo grande de Discord, aunque una cuadrilla más pequeña también puede jugar la misma campaña. La actividad de las salas públicas puede variar, así que una sesión abierta no garantiza que el servidor esté lleno.
El juego ofrece pantalla dividida local sin conexión para hasta cuatro jugadores en un ordenador. La imagen se divide en varias vistas. En PC, la pantalla dividida admite mandos y varios teclados y ratones; cada persona necesita un control que pueda utilizar. Mostrar varias vistas a la vez puede exigir bastante al ordenador, por lo que el rendimiento en pantalla dividida depende de la máquina. Así, el juego ofrece una opción para amigos en la misma habitación, con prestaciones ligadas al equipo que lo ejecuta.
Las versiones de Steam para Windows, macOS y Linux pueden jugar juntas en línea y alojar servidores. Así, los amigos que usan sistemas operativos distintos no tienen que separarse en grupos multijugador diferentes.
Una expansión opcional, Jewel of the Nile, añade tres misiones de campaña ambientadas en una isla, cañones y templos. Las misiones del DLC se pueden jugar en cooperativo en línea y en pantalla dividida. La expansión también añade un enemigo y un jefe, además del rifle de francotirador y el rifle láser como armas normales en sus misiones. El juego base sigue siendo una campaña cooperativa completa de 12 niveles; el DLC añade más combates del mismo estilo.
Ruidoso, sangriento y deliberadamente sencillo
La presentación recuerda a una película de monstruos exagerada: arquitectura antigua, armas modernas, criaturas gigantes, heavy metal y frases de Sam. El tono es más directo que sutil, y la sangre y el desmembramiento se ven durante los combates y las ejecuciones cuerpo a cuerpo. Una opción de sangre y gore, incluido el “modo hippie”, permite reducir los efectos gráficos si alguien del grupo lo prefiere. Sin embargo, los ajustes no cambian la estructura básica: la mayor parte del tiempo se dedica a disparar, esquivar y cruzar zonas de combate.
No hay un sistema de niveles de personaje ni un árbol de equipo permanente que desarrollar entre amigos. El progreso consiste en terminar el siguiente nivel de campaña, encontrar armas y suministros y aprender cómo se comporta la siguiente mezcla de enemigos. Los secretos recompensan una segunda exploración de cada misión, y los ajustes de dificultad y cooperativo cambian el ritmo de una nueva partida. El editor de niveles y Steam Workshop dan cabida a contenido creado por la comunidad, pero son extras, no requisitos para completar la campaña oficial.
Serious Sam 3: BFE encaja con un grupo que busca un FPS directo en el que todo el mundo tenga un arma y la pantalla se llene de objetivos. El límite en línea es inusualmente amplio, mientras que la pantalla dividida local para cuatro ofrece una opción para juntarse en la misma habitación. La contrapartida es su enfoque estrecho: no hay clases de apoyo, rompecabezas compartidos ni pausas tranquilas para conversar cuando empieza una gran arena. Para un grupo que quiera una campaña arcade caótica con dificultad ajustable, las grandes oleadas, las armas variadas y las reglas de cooperativo configurables ofrecen muchos combates para compartir.