Qué es Planet Killer
Planet Killer es un roguelite de destrucción con física en el que eres un Planet Killer: buscas mundos hostiles y los reduces a ceniza fundida. El planeta está simulado a nivel de píxel, así que cada disparo deja huella de verdad: cráteres en tiempo real, ondas de choque, explosiones encadenadas y cascadas de destrucción que fracturan el terreno y derrumban las defensas. El daño es permanente dentro de la partida, así que la superficie que bombardeas es la misma que te vas encontrando vuelta atrás.
Cada planeta se genera de forma procedural y es distinto: ciudades, rasgos de superficie, sistemas de nubes y tormentas, continentes, islas y océanos. Hasta el fondo del espacio cambia, con campos de estrellas, nebulosas y galaxias distintas. Las defensas planetarias escalan con el mundo: cañones de superficie, baterías de misiles y contramedidas, con variantes cada vez más peligrosas, planetas de élite, mundos de tormenta y jefes.
Cómo se juega en grupo
El juego admite cooperación online de hasta 6 jugadores y también Remote Play Together. La partida es PvE: el enemigo son las defensas del planeta, no otros jugadores. Cada uno elige su nave inicial, con puntos fuertes y débiles propios, y la partida avanza por encuentros generados proceduralmente con dificultad creciente.
El trabajo en equipo se apoya en el arsenal. Hay cientos de armas modulares apilables para crear combinaciones devastadoras: misiles, cañones, láseres, ráfagas de disparo rápido y armas experimentales, más módulos defensivos y de utilidad. La idea es adaptar el montaje a las defensas que vayan apareciendo, así que repartir roles o complementar builds entre jugadores cambia bastante la partida.
Antes de empezar
La muerte es permanente dentro de la run, al estilo roguelite: cada intento te lleva más lejos en el espacio hostil hasta que caes. Lo que se conserva es la progresión: subes de rango tu emblema y título de Planet Killer, persigues puntuaciones altas y desbloqueas más de 128 naves iniciales distintas destruyendo planetas. También hay una tienda galáctica para comprar armas, módulos y mejoras de nave durante la partida.
Conviene saber que el foco está en la destrucción sostenida y en la gestión de inventario: montar bien el loadout y leer qué defensas tiene cada mundo importa tanto como apuntar bien. Cada run ofrece mejoras, estrategias y formas nuevas de aniquilar, así que no hay dos partidas iguales.