Un imperio en la era del descubrimiento

Imperial Ambitions es un juego de estrategia 4X por turnos donde tomas el mando de una de las grandes potencias europeas de la era de los Descubrimientos y el Renacimiento, con el objetivo de llevarla hasta el imperialismo. El mapa se divide en hexágonos y te espera un mundo por descubrir y colonizar. La gestión es profunda: más de 40 recursos y bienes únicos, mecanismos propios para el comercio, el descubrimiento de mineral y la replantación de recursos, y una población dividida en cinco clases sociales (esclavos, campesinos, aprendices, artesanos y maestros) con una escalera social dinámica. Además de la economía, tendrás que mantener el orden, atender las necesidades de tu gente y tomar decisiones controvertidas, como incursiones de esclavos o el uso de sindicatos del crimen.

Guerras tácticas con nuevas mecánicas

Los combates se resuelven por turnos y exigen pensamiento táctico, con una inspiración napoleónica. La forma de mover los ejércitos en el mapa de campaña está rediseñada para que se comporten como unidades militares reales: los grandes ejércitos avanzan en columna, lo que dificulta su desplazamiento y obliga a planificar con cuidado la preparación de la batalla. Los regimientos pueden separarse del ejército principal para realizar pequeñas excursiones tácticas o infiltrarse en las líneas enemigas para lograr un fuego cruzado, así que vigilarás que no se abran huecos en tu frente. Las unidades siguen disparando hasta el final del turno. Para gobernar el imperio también contarás con agentes, como el Gentleman o el Shadowmaster, y con mecánicas de movimiento propias, como las columnas militares y las de las embarcaciones.

Una simulación social inestable

El sistema de rasgos da forma a la gente, los soldados, los agentes y las poblaciones según sus experiencias, cultura, religión, riqueza, salud y condiciones de vida. Estos rasgos afectan al comportamiento, la lealtad, los puntos de acción, la migración, el rendimiento en combate e incluso a si las unidades obedecen órdenes. Las carencias se encadenan: la falta de comida genera hambre, la hambre baja la eficiencia y subleva, y puede llegar a la inanición; los soldados hambrientos empiezan la partida con menos puntos de acción. La malnutrición agrava las enfermedades, y una plaga puede arruinar el trabajo, sembrar el miedo y crear refugiados. El comercio puede sacar a la gente de la pobreza, pero la desigualdad alimenta el crimen, el resentimiento y el desorden.

Antes de empezar

La educación es la clave para que tus ciudadanos asciendan de clase, y cada escalón ofrece más capacidades pero exige recursos de lujo distintos. Como las unidades y agentes se forman en clases concretas, hay que buscar un equilibrio entre ellas. Los ciudadanos pueden dejar de trabajar por entrenamiento, hambre, epidemia, crimen o rebelión. Las protestas crecen por presión acumulada y pueden convertirse en disturbios que dañen el orden y destruyan propiedad; el control militar las calma, pero la represión deja trauma y odio. La discriminación, la pobreza y la desigualdad generan bandidos, y la religión puede unir comunidades o convertir la presión social en violencia. Ten en cuenta que la ficha del juego indica Singleplayer, mientras que entre las características figura Remote Play Together.

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