Qué es Ants Took My Eyeball

Ants Took My Eyeball es un roguelite de acción y plataformas 2D. Bajas a un hormiguero que cambia en cada partida, te enfrentas a hordas de insectos con armas de fuego, armas cuerpo a cuerpo, gadgets y amuletos, y de paso intentas recuperar tu ojo robado. El combate es rápido: corres, saltas y dasheas para esquivar daño y colocarte en buena posición respecto a los enemigos. Los niveles se generan de forma procedural y presentan biomas distintos, cada uno con sus propios enemigos, trampas y botín, así que ninguna partida es igual a la anterior. Entre tanto hay jefes que ponen serio el asunto.

Cómo se juega en grupo

Se puede jugar en solitario o de uno a cuatro jugadores en cooperativo local. Cada uno maneja su personaje con mando o con teclado y ratón, y el grupo baja junto por el hormiguero repartiéndose el trabajo: mientras uno cubre el avance, otro recoge botín o se ocupa de las trampas. También está soportado Steam Remote Play, así que quien no esté en el mismo sofá puede unirse por esa vía. El caos de cuatro personas en una pantalla con tanta acción es parte del encanto, y el botín que aparece por los biomas obliga a decidir quién se queda qué.

Botín, progresión y qué tener en cuenta

El juego gira en torno al botín: cuanto más armas, gadgets y amuletos encuentres, más opciones tendrás contra los enemigos potentes. Los objetos sobrantes se desguazan por oro y componentes, con los que se mejoran las armas a variantes más potentes, y los amuletos se acumulan para apilar ventajas. La muerte en una partida no borra todo: entre carreras se gastan gemas para mejorar la base con muebles que te dan un comienzo algo más llevadero en las siguientes partidas, y se baraja que haya otros desbloqueos permanentes escondidos en el fondo del hormiguero. Tiene etiqueta de difícil, así que esperar revolcones y repetir tramos hasta dominarlos.

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