Una estrategia en tiempo real de estilo voxel con guerra moderna
9-Bit Armies: A Bit Too Far es una estrategia en tiempo real del estudio Petroglyph, secuela de su serie 8-Bit. La vista es cenital y el aspecto es de bloques pixelados, pero las operaciones son de guerra moderna: construyes tu base, desbloqueas unidades y lanzas ataques coordinados. El conflicto se libra en tres frentes: tierra, mar y aire. Puedes desplegar soldados aerotransportados, bombardear objetivos desde buques de batalla, usar submarinos de sigilo y hacer apuntar superarmas a posiciones enemigas.
El mapa importa tanto como el ejército. Los escenarios son grandes y destruibles: los pueblos y ciudades pueden reducirse a cenizas, los puentes se pueden destruir para cortar el acceso terrestre o reconstruirlos para llegar a islas y zonas que de otro modo quedarían cortadas. La mecánica de puentes cambia la estrategia de partida y partida, así que vale la pena mirar la disposición del terreno antes de gastar unidades. La base de juego incluye MEGAestructuras de gran tamaño, superarmas y un cuartel móvil para ampliar tu poder con rapidez por todo el mapa.
Cómo se juega con otros
La campaña «The Sentinels» se puede afrontar en cooperación para dos jugadores, enfrentándote a distintos enemigos. El texto indica que cuando te atascas puedes invitar a alguien y reintentar juntos, incluidas misiones secundarias difíciles que otorgan bonificaciones extra. Además, hay escaramuzas en línea para hasta ocho ejércitos, donde cada jugador levanta su propia base, gestiona una economía rápida y coordina ofensivas sobre tierra, mar y aire.
El modo Supervivencia plantea otra forma de jugar en grupo o de medirse: mantienes tu base y resistes oleadas de enemigos que buscan tu destrucción total. Cuantas más oleadas superas, más niveles de dificultad se desbloquean. También hay un modo Desafío diario contra la IA, con puntuación y clasificaciones para ver quién rinde mejor.
Antes de empezar
El diseño pide que se entienda rápido y que se domine despacio. Las unidades y estructuras modernas son fáciles de entender, así que quien no haya jugado a estrategias en tiempo real puede entrar sin problemas; la profundidad aparece al manejar bien la economía y las habilidades de las unidades. Una IA reescrita y desafiante obliga a no improvisar en el momento de la batalla.
Si queréis variar la experiencia, el juego integra Steam Workshop. Se pueden descargar mapas, misiones y modificaciones, así como subir las propias, incluidos cambios de equilibrio, objetivos de misión y mecánicas. Tenlo en cuenta si queréis experimentar después de dominar las partidas clásicas.