Wanderlust: Rebirth es un RPG de acción con vista cenital y gráficos pixelados donde hasta cuatro jugadores pueden recorrer juntos los modos de historia y supervivencia. Cada héroe pertenece a una de cuatro clases, desde el Fighter que lucha con espada hasta el Elementalist que lanza hechizos. El juego se basa en los movimientos rápidos, las habilidades de clase y enemigos que castigan una esquiva mal calculada. La cooperación online es el motivo principal para reunir a tus amigos. También permite jugar por LAN desde varios ordenadores, pero no tiene pantalla dividida.
Cuatro clases cambian cada combate
El grupo puede reunir a Fighter, Cleric, Alchemist y Elementalist, cuatro clases que se juegan de formas distintas. El Fighter combate de cerca con ataques de espada y movimientos defensivos que requieren precisión. El versátil Cleric puede centrarse en atacar, curar o apoyar al grupo. Los Alchemists atraviesan a los enemigos y lanzan pociones explosivas, mientras que los Elementalists atacan desde lejos con grandes hechizos. Sus efectos llenan la pantalla de color y contrastan con las arenas ensangrentadas y las criaturas fantásticas.
Las diferencias entre clases se notan en los combates en tiempo real, donde importan los movimientos enemigos y el momento de usar las habilidades. Es un RPG de acción, no una aventura de largos diálogos o combates por turnos.
Las clases también influyen en los controles. Los personajes de combate cuerpo a cuerpo necesitan acercarse a sus objetivos, y el Elementalist se juega mejor con teclado y ratón. El juego admite mando, pero eso no significa que todas las clases sean igual de cómodas con cada control. Si alguien del grupo prefiere jugar con mando, puede que necesite más tiempo para acostumbrarse al Elementalist que a las clases de espada y pociones.
Una aventura por capítulos que invita a volver
La historia comienza cuando los héroes son convocados a la arena de Westhaven para demostrar su valía; después emprenden una misión para salvar Valandria. La trama sirve de marco para una sucesión de capítulos centrados en el combate: entras en una zona, derrotas a sus enemigos y jefes, y continúas hacia la siguiente parte. El juego tiene diez capítulos de historia. El juego tiene tres finales, que dependen del modo que completes.
El juego incluye 44 tipos de enemigos y 15 jefes. Por eso la ruta lineal alterna encuentros comunes con combates más grandes que marcan la campaña. Tres dificultades plantean exigencias distintas dentro de la misma estructura de capítulos. Para ver un final secreto, tendrás que obtener una calificación del 100 % en todos los capítulos tanto en Normal como en Epic.
Cada capítulo evalúa tu rendimiento con premios y una puntuación. Las proezas de habilidad otorgan puntos, que se suman al final del capítulo y a veces se comparten con tus compañeros. La puntuación del capítulo puede concederte Character Points adicionales para gastar en habilidades. Así tienes un motivo para volver a secciones anteriores: una nota normal puede convertirse en otra oportunidad para mejorar tu build o tu calificación. Puedes reajustar a tus personajes sin coste, de modo que no te comprometes para siempre con una configuración. Los premios reconocen algo más que llegar a la salida, y cada clase tiene sus propias mejoras. Por eso, repetir con otra clase cambia las herramientas que llevas a los mismos combates. Por ejemplo, un Cleric puede priorizar la curación o el ataque, mientras que los hechizos del Elementalist crean un ritmo muy distinto al combate cercano del Fighter.
La campaña cooperativa ofrece más que una secuencia de batallas, pero las recompensas dependen de cómo superes esos combates. Este ciclo puede motivarte si te gusta perfeccionar una partida y averiguar dónde perdiste puntos, aunque las reglas de puntuación pueden resultar difíciles de entender y la progresión puede avanzar despacio. El juego deja claro que quiere que repitas capítulos y mejores tus resultados. Encaja con amigos que aceptan la repetición como parte del crecimiento de los personajes.
The Crawl cambia el objetivo: sobrevivir
Además de la historia, The Crawl es un modo de supervivencia en el que tienes que resistir oleadas cada vez más peligrosas. El grupo puede poner sus clases en juego y ganar Tokens que alimentan los sistemas de objetos. A diferencia de los capítulos de historia, el objetivo no es completar la siguiente parte de la campaña, sino aguantar todo lo posible. Las recompensas en Tokens conectan las partidas con la progresión de objetos, por ejemplo mediante Luck Box, que puede ofrecer botín o un desafío. Así, el modo tiene otro incentivo aparte de ver cuánto tiempo sobrevive el grupo. Los modos competitivos de cuatro contra cuatro enfrentan a dos equipos; no son grupos cooperativos más grandes.
Los modos de historia y supervivencia se pueden jugar en solitario o en cooperativo. El grupo puede elegir entre avanzar por la campaña fantástica y volver a un desafío más centrado en resistir. El juego completo incluye varios niveles de dificultad y The Crawl. Una versión de prueba incluye los tres primeros capítulos; al comprar el juego se desbloquea el resto.
El mundo tiene un estilo arcade deliberado. Te mueves por mapas compactos, combates contra grupos numerosos y te enfrentas a jefes que cambian el ritmo de un capítulo. El pixel art lleno de color mantiene visibles a los personajes, los efectos de los hechizos y las barras de vida durante la acción, aunque la sangre y los cuerpos caídos dan un tono sombrío a algunas arenas. En un grupo completo, los nombres de los jugadores y sus barras aparecen sobre el combate, mientras los efectos de los ataques llenan el espacio alrededor de los héroes. El juego propone una serie de encuentros, no un mundo continuo para explorar libremente. Los capítulos ofrecen puntos naturales para terminar una sesión; también puedes repetir uno para mejorar la puntuación en vez de seguir recorriendo un mapa abierto.
Un reto para un grupo ya formado
Wanderlust: Rebirth está diseñado para el cooperativo online de hasta cuatro jugadores. También pueden jugar por una red local desde varios ordenadores, pero todos necesitan conexión a internet para autenticar sus perfiles. Se entra con la opción «Join by IP». No hay pantalla dividida para jugar varias personas en el mismo ordenador, así que no es una opción de sofá para cuatro jugadores frente a una sola pantalla.
Alojar una partida puede requerir más trabajo que un sistema moderno de invitaciones. Quien aloje la partida quizá tenga que redirigir el puerto TCP 1110 en el router. El sistema de salas y conexión resulta anticuado. Si quieres jugar de forma previsible, lo mejor es contar con un grupo conocido y no depender de que haya una sala pública concurrida.
La dificultad define buena parte de la experiencia. El combate recompensa el uso preciso de habilidades, el timing y el trabajo en equipo, sobre todo en multijugador. Sin embargo, los picos bruscos de dificultad, el poco alcance cuerpo a cuerpo, el movimiento lento y unos controles torpes pueden frustrar. El coste de puntos y Tokens se ajustó durante el periodo inicial de soporte, así que los precios de versiones anteriores pueden diferir de los actuales. Entre combates, la tienda de objetos y planos ofrece un objetivo de equipo a largo plazo: buscar una receta, reunir materiales y trabajar para conseguir equipo en vez de depender solo de los objetos que caen al instante. El botín útil puede tardar en llegar, y los menús de fabricación e inventario pueden resultar incómodos.
Para quién funcionan sus asperezas
Wanderlust: Rebirth está pensado sobre todo para un grupo fijo de amigos que busca un RPG de acción retro con clases diferentes, puntuaciones por capítulo y un modo de supervivencia al que volver. El cooperativo para cuatro está en el centro de su diseño. La diversión está en superar juntos encuentros exigentes con habilidades distintas. La campaña ofrece un camino claro, mientras que The Crawl plantea una prueba de resistencia independiente con recompensas repetibles.
La contrapartida es que el ritmo y la presentación pueden parecer antiguos, y que el juego exige más paciencia que un machacabotones ligero. Las instrucciones de alojamiento desfasadas y la ausencia de pantalla dividida también importan si estás decidiendo entre jugar online o compartir un ordenador. Puedes esperar combates exigentes, clases que cambian tu función durante la acción y progresión basada en partidas repetidas. No esperes una sala moderna, una experiencia de sofá sencilla ni una curva de dificultad suave.