ProtoGalaxy pone a tu alcance y al de hasta tres amigos una flota común, una invasión alienígena y un montón de objetos que podéis lanzar de un lado a otro. Es un juego de disparos espaciales con cooperativo en línea y local, pero sus misiones también os piden explorar, resolver puzles y modificar la nave entre combates. En un momento el grupo intenta sobrevivir a una oleada de disparos enemigos; al siguiente, arrastras un asteroide o una llave por la pantalla con un rayo gravitatorio. Por eso ProtoGalaxy encaja con quienes buscan algo más que un juego arcade centrado solo en disparar.
Una campaña entre combates, puzles y exploración
La historia empieza cuando una fuerza alienígena ataca la Tierra. Tú y tus amigos pilotáis las naves de la última flota de la humanidad, intentáis frenar la invasión y buscáis un hogar para quienes han sobrevivido. Las misiones forman parte de esa operación de rescate, pero sus objetivos varían: eliminar enemigos, atravesar una zona, encontrar un camino por una estructura o proteger algo importante. Los escenarios incluyen un desguace, un reactor, una fábrica, un fuerte, una nave abandonada y las defensas de la Tierra. Algunos mapas enlazan hasta tres misiones, así que una misma sesión puede llevaros por varios objetivos en vez de dejaros en una sola arena. Pasáis del espacio abierto a salas cerradas, en lugar de quedaros en una línea de disparo con desplazamiento lateral.
Algunas misiones van directas a la acción: aparecen naves enemigas, sus proyectiles llenan la pantalla y tú maniobras, apuntas y disparas. En otras salas el ritmo baja. Interruptores, llaves, puertas, barreras, marcadores y otros objetos convierten la navegación en un puzle físico. El tutorial de campaña presenta la nave, las armas, el mapa y el rayo gravitatorio, aunque explica cada elemento brevemente. Los menús y los controles requieren algo de paciencia antes de que el grupo pueda centrarse en la misión.
La campaña permite avanzar en multijugador y añade desafíos opcionales a su recorrido principal. Podéis intentar mantener los escudos de la Tierra por encima de un umbral, llegar a un reactor sin usar una batería o seguir una ruta concreta por una nave abandonada. Varios desafíos de campaña se pueden completar en multijugador. Son objetivos que dan motivos para repetir misiones, mientras la historia sigue una línea directa de invasión y rescate en vez de ramificarse en muchas rutas narrativas.
Una nave, muchas piezas
Tu nave se construye con componentes, no a partir de una lista cerrada de modelos completos. El dinero que ganas en las misiones te permite comprar equipo y cambiar sus capacidades. Puedes distribuir las piezas entre armas, defensa, movilidad y utilidad, y llevar esa configuración al siguiente encuentro. El ciclo es sencillo: entrar en una misión, conseguir recursos y planos, cumplir el objetivo y mejorar la nave para la próxima salida. Las piezas afectan a más que al daño: según lo que instales, tu nave puede ganar velocidad, resistencia o funciones de apoyo.
En combate tienes que controlar tanto el movimiento como la puntería. La nave se desplaza por la zona mientras la retícula apunta a los objetivos; apartarte del peligro no implica necesariamente dejar de disparar. Los enemigos cambian en tamaño y resistencia. Las naves grandes pueden tener escudos, casco y piezas destructibles, así que unas armas resultan más útiles contra ellas que otras. Puedes cambiar de arma con atajos de teclado y apuntar de forma independiente al movimiento de la nave. Al principio puede costar separar el movimiento de los disparos, sobre todo cuando se acercan varios enemigos.
Si te gusta ajustar configuraciones, puedes comparar piezas y experimentar con distintas naves. Si prefieres empezar a jugar nada más iniciar, preparar el equipo lleva más tiempo. La compatibilidad con mandos es parcial, por lo que teclado y ratón son la opción más clara para organizarse.
El rayo gravitatorio convierte el entorno en una herramienta
La idea más llamativa de ProtoGalaxy es un arma gravitatoria con la que puedes recoger y mover objetos. Atrae un asteroide hacia un enemigo, empuja una nave contra un muro, lleva una llave hasta su cerradura o acerca un objeto a un interruptor. El mismo dispositivo conecta el combate con los puzles: los escombros pueden servir de cobertura, proyectil o pieza para activar un mecanismo. El rayo funciona con asteroides, naves enemigas, palancas, cajas y otros objetos móviles.
Eso cambia la forma de leer cada sala. En un juego de disparos convencional, un asteroide podría limitarse a bloquear el paso o absorber un impacto; aquí puede formar parte de la solución. Un puzle puede pedirte que encuentres el objeto que se mueve, lo alinees con un objetivo o lo desplaces sin dejar la nave expuesta al fuego enemigo. En cooperativo, todos compartís el mismo espacio de misión: algunas naves pueden seguir disparando mientras otro jugador usa el rayo para mover una pieza del puzle. La acción compartida pasa del combate a la manipulación sin cambiar de misión. Una llave puede llegar a una cerradura, una palanca abrir un camino y una caja o un asteroide convertirse en proyectil. No todas las misiones se resuelven así; algunas se centran en combatir o navegar. La variedad cambia el ritmo, aunque las mismas naves, armas e interfaz acompañan las distintas salas.
Para avanzar también hay que leer la pantalla y los controles, no solo disparar rápido. El rayo tiene un alcance limitado y solo algunos objetos reaccionan. Ciertos desafíos de campaña imponen restricciones claras: uno pide terminar la misión «Black Hole» utilizando exclusivamente el rayo gravitatorio, mientras que otro limita su uso en «Factory». Así, el arma sirve para resolver problemas y no es solo un poder que aparece en el tutorial.
Otro ritmo en Proto Defense
Proto Defense añade un mapa arcade de defensa con torretas. El grupo protege la Tierra de oleadas de atacantes alienígenas, elige torretas, las cambia de posición durante la partida y responde cuando aparecen enemigos más grandes. Su ciclo es más fijo que las misiones de exploración de la campaña: las amenazas avanzan, las defensas disparan y vosotros intentáis reducir el daño en el planeta. Puedes recolocar las torretas según evoluciona el ataque; los desafíos opcionales premian llegar a rondas avanzadas, conservar dinero, vender torretas o mantener muchas defensas activas.
Este modo ofrece un objetivo compartido para una sesión centrada en la puntuación y la supervivencia. Se distingue de montar piezas para el barco de una misión de campaña: aquí lo importante es colocar y ajustar defensas mientras sigues las amenazas que se acercan. Proto Defense utiliza el mismo editor que los mapas personalizados, así que el contenido adicional también conecta con las herramientas de creación y los sistemas de combate del juego.
Construye otra galaxia
El editor integrado te permite crear mapas y misiones, compartirlos en línea y descargar las creaciones de otros jugadores. Según lo que imagine cada creador, el contenido personalizado puede añadir otra sala de puzles, un recorrido de combate o un pequeño escenario. Así el grupo tiene otra forma de jugar después de la campaña y puede encontrar desafíos diseñados para amigos.
En la campaña progresas al conseguir planos y equipo, mejorar tu nave y completar misiones cada vez más exigentes. Las restricciones opcionales añaden objetivos a la ruta principal. La progresión se centra en la nave y los resultados de las misiones, no en un sistema profundo de clases. Tus amigos pueden pilotar naves y aportar potencia de fuego o utilidades; nadie tiene que ocupar una clase fija.
El ambiente es colorido y arcade, con una vista desde arriba de naves, estructuras angulosas, asteroides y efectos brillantes de las armas sobre paisajes espaciales. La interfaz antigua muestra muchos sistemas a la vez y repetir misiones puede hacer que algunas situaciones resulten familiares. ProtoGalaxy es una aventura espacial compacta centrada en su rayo gravitatorio y en personalizar naves en cooperativo, no un simulador moderno con controles simplificados.
Cooperativo local y en línea para hasta cuatro
El cooperativo admite hasta cuatro jugadores en total, en línea o en local con pantalla compartida o dividida. La persona que crea la partida cuenta entre esos cuatro. El juego está disponible para Windows.
En el cooperativo en línea, una persona aloja la partida y sus amigos pueden unirse incluso después de que empiece la misión; la pantalla del anfitrión muestra el puerto de red. Remote Play Together es otra opción: retransmite a distancia una sesión cooperativa local con pantalla compartida.
ProtoGalaxy encaja con un grupo pequeño al que le gusta la acción arcade y no le importa dedicar tiempo a ajustar equipo o parar un momento para resolver un puzle físico. Compartís objetivos de campaña, usáis un rayo gravitatorio que convierte objetos móviles en armas o llaves y tenéis un modo aparte de defensa con torretas. No hacen falta clases especializadas, pero los controles y los menús de la nave requieren más atención que en un juego sencillo de dos palancas. Si tus amigos prefieren partidas rápidas sin preparación, los menús pueden retrasar el comienzo. Si buscáis una aventura espacial para cuatro donde una roca pueda ser pieza de puzle y munición, la mezcla de combate cooperativo y física improvisada os da mucho con lo que jugar.