En Fist Puncher, tú y hasta tres amigos lucháis en el mismo bando en una pelea callejera de pixel art. Este beat ’em up de desplazamiento lateral ofrece cooperativo local para dos a cuatro jugadores, un amplio elenco de vigilantes que puedes desbloquear y un mapa urbano repleto de misiones. La versión para PC está pensada para jugar en una pantalla compartida, no para usar una sala online nativa. Remote Play Together permite que una persona transmita esta sesión local por Internet a sus amigos invitados. La partida sigue siendo local y compartida. Así puedes invitar a amigos que estén lejos, pero no te conectas a un servidor de cooperativo online convencional.

Una ciudad llena de problemas

La historia empieza cuando el Dr. Karate y un grupo de vigilantes se enfrentan al Milkman, un jefe del crimen que ha tomado el control de San Cruces. Su banda ha secuestrado a varias concursantes de un certamen de belleza, y los héroes recorren la ciudad a golpes para rescatarlas. La premisa respeta lo suficiente los códigos del beat ’em up clásico como para dar un motivo a cada misión, y luego los retuerce con personajes extravagantes y bromas absurdas. No recorres una sucesión de arenas inconexas: un mapa de la ciudad enlaza los trabajos y abre nuevos lugares a medida que aparecen misiones y descubrimientos.

Lo habitual es que una misión lleve al grupo por un tramo de desplazamiento lateral lleno de enemigos. Avanzáis juntos, despejáis las oleadas y llegáis al final del recorrido o al objetivo correspondiente. El ritmo clásico de avanzar de izquierda a derecha es el centro del juego, aunque la ciudad intercala otros tipos de situaciones. Algunos niveles se centran en rescatar a alguien, sobrevivir a un peligro, perseguir a un objetivo o utilizar un vehículo. En uno atraviesas un vagón de metro lleno de gases tóxicos; en otro, una moto se convierte en parte de la pelea. Estos cambios no convierten el juego en otro género, pero interrumpen el avance repetido entre enemigos.

Fist Puncher está diseñado para que cuatro jugadores compartan pantalla. La pantalla sigue siendo un único espacio de juego compartido, así que puedes ver los movimientos del resto. Cuando la calle se llena de atacantes, un héroe puede acabar en el suelo o rodeado antes de poder volver a actuar. Los amigos que luchan cerca suman sus ataques a la misma refriega, y la acción se vuelve más intensa al incorporarse más personajes.

Un beat ’em up con algo más que puñetazos

Tu héroe puede dar puñetazos y patadas, agarrar rivales, saltar, bloquear y usar ataques especiales propios de su personaje. Un agarre permite lanzar a un enemigo por la pantalla; los objetos y algunos rivales aturdidos también sirven como proyectiles improvisados. Una voltereta evasiva te ayuda a apartarte de un ataque, y las armas cuerpo a cuerpo que encuentras en los niveles añaden otros golpes. Los movimientos básicos son fáciles de reconocer, pero las diferencias entre personajes importan cuando se acerca una multitud.

Los ataques especiales consumen resistencia, así que no siempre están disponibles cuando aparece un grupo de enemigos. La salud también importa, y una habilidad permite cambiar resistencia por recuperación. Ese recurso sirve tanto para atacar como para defenderse. Puedes gastarlo en un movimiento especial o usarlo para recuperarte tras recibir daño. No es un sistema de clases complejo, pero da algo de ritmo a unos combates que de otro modo podrían ser una sucesión de golpes normales.

Las letras que forman «RAGE» llenan el medidor de una mejora temporal de poder. Los enemigos las dejan caer mientras el grupo combate una oleada. Cuando la barra está lista, un personaje golpea con más fuerza durante un breve periodo. El efecto pertenece a cada luchador, no es un medidor compartido por el equipo. Es una recompensa sencilla de arcade: caen enemigos, aparecen letras y se abre una breve oportunidad para lanzar ataques más potentes. Cuatro pequeños indicadores en la parte superior de la pantalla muestran el retrato, la salud, la experiencia y las letras Rage de cada luchador. Cuando la multitud ocupa la pantalla, permiten ver el progreso individual sin abrir menús.

Cada héroe tiene un aspecto y unas habilidades propias, y el elenco aumenta al completar misiones y encontrar desbloqueos. Los personajes iniciales te permiten empezar rápidamente; los hallazgos posteriores ofrecen más opciones al volver al mapa de la ciudad. Se desbloquean varios luchadores y no todos se juegan igual. Algunos ataques especiales responden de otra forma ante una pantalla abarrotada, mientras que otros personajes cuentan con ataques o ventajas diferentes.

Tus luchadores progresan con la campaña

Los enemigos dan experiencia y tus personajes suben de nivel al participar en misiones. Cada nivel abre nuevos movimientos y ventajas, y también permite repartir puntos en atributos como fuerza, velocidad, defensa y habilidades especiales. La capa de rol no sustituye los controles directos del beat ’em up; da al grupo un motivo para volver al mapa y comprobar qué ha cambiado tras varios trabajos. Un ataque más potente, una salud más alta o un movimiento especial más útil pueden cambiar cómo se sienten los puñetazos y las patadas de siempre.

El progreso está ligado a cada personaje. Si un amigo cambia a un luchador que aún no ha desarrollado, este no hereda las mejoras del héroe anterior. Ampliar el elenco ofrece nuevos estilos, pero cada opción nueva sigue su propio camino de progresión. Por eso, un personaje recién desbloqueado no recibe los ataques y atributos mejorados de otro: los luchadores crecen por separado, en vez de ser trajes intercambiables.

El mapa anima a volver a zonas anteriores para buscar objetos ocultos, cartas y otros desbloqueos. Sus nodos de misión hacen que la campaña parezca una ruta por la ciudad en lugar de una marcha continua: entre trabajos, volvéis al mapa y elegís entre las misiones disponibles. La campaña tiene 50 niveles. Una misión nueva puede cambiar de escenario, enemigos u objetivo, mientras que las rutas anteriores siguen abiertas para encontrar cosas o ganar experiencia. Repetir una fase puede servir para descubrir lo que pasó inadvertido la primera vez o para subir de nivel antes de otro trabajo. En la misma ciudad siguen apareciendo encargos. La larga estructura tiene una contrapartida: el núcleo de los combates se repite durante toda la campaña y vuelven patrones conocidos de jefes. La mayoría de las variaciones llegan con las zonas, los enemigos, los peligros y los objetivos.

Los cambios de escenario dan personalidad a las calles. Pasas de vías urbanas corrientes a lugares más extravagantes y te enfrentas a mafiosos, criminales disparatados y amenazas aún más extrañas. El pixel art mantiene a los personajes reconocibles incluso cuando hay muchos en pantalla. El humor recurre a la parodia, las bromas subidas de tono y los villanos exagerados; la violencia es de dibujos animados, pero frecuente. Fist Puncher se parece más a un beat ’em up de arcade deliberadamente burdo que a una historia de superhéroes elaborada. El humor y la estética retro forman parte de su identidad, no son solo un telón de fondo para los combates.

¿Encaja Fist Puncher con vuestro grupo?

Fist Puncher puede encajar con un grupo que busque un beat ’em up largo en pantalla compartida, con un núcleo sencillo y progresión entre misiones. Hasta cuatro jugadores locales participan a la vez, el elenco crece y un mapa urbano conectado sustituye una breve sucesión de niveles. Tú y tus amigos podéis recorrer los mismos grupos de enemigos, usar distintos ataques especiales y ver los indicadores de vuestros personajes en la parte superior de la pantalla. Lucháis en el mismo bando contra los criminales y los desafíos de la ciudad.

Para jugar juntos en la misma habitación, podéis usar el cooperativo local en un solo ordenador. Los jugadores dos, tres y cuatro usan mando; el jugador uno puede utilizar el teclado. Se recomienda un mando de Xbox. La compatibilidad con otros mandos y con combinaciones de teclado y mando está menos clara, así que el reconocimiento de los controles puede ser el límite práctico para un grupo de cuatro.

Para amigos que viven en casas distintas, Remote Play Together puede transmitir la partida local desde el ordenador de quien aloja la sesión hasta los invitados. El anfitrión ejecuta el juego y Steam transmite imagen, sonido y entradas de control. Así se puede jugar a distancia a un título pensado para el sofá, pero no es lo mismo que el emparejamiento online integrado o un modo LAN nativo. La calidad de la conexión y la configuración de los mandos siguen importando; la sesión conserva las plazas locales de jugadores como estructura.

También importa cuánto se divierte vuestro grupo con la repetición. Fist Puncher mantiene sus movimientos y ataques básicos a lo largo de muchas misiones, con peligros, objetivos y escenas absurdas ocasionales para variar. El sistema de rol permite desarrollar a cada personaje, aunque durante una partida larga vuelven los mismos golpes, grupos de enemigos y patrones de jefes. El humor es deliberadamente grosero, y algunos niveles juegan con bromas para adultos y violencia de dibujos animados. Si queréis un beat ’em up directo cuyas calles abarrotadas permiten que cuatro jugadores luchen juntos en cooperativo local, esa mezcla es la esencia del juego; si buscáis salas online nativas o un sistema de combate nuevo cada pocos niveles, será mejor mirar hacia otro lado.

Capturas de pantalla

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