Qué es Despot's Game: Dystopian Battle Simulator
Es un roguelike de táctica por turnos donde manejas un ejército de humanos débiles por un laberinto postapocalíptico. Despiertan sin recuerdos, sin ropa y con un montón de armas, y la única salida pasa por sobrevivir a las mazmorras. Las mazmorras se generan desde cero en cada partida, así que el recorrido nunca es el mismo y siempre hay nuevas formas de morir. El combate es indirecto: preparas a tus guerreros y ellos pelean solos, lo que deja el foco en las decisiones tácticas y no en los reflejos. Refuerzas la primera línea, colocas a los lanzadores de comida y vigilar a tus Invocadores Prohibidos mientras el resto se resuelve solo.
Cómo se arma el equipo
El botín que recoges decide en qué se convierten tus humanos: magos, cultistas, ninjas y decenas de héroes más, incluidos los míticos lanzadores de pretzels rancios. Con perks y combinaciones de clases hay miles de maneras de construir tu ejército, y la col comeseñores apreciará la variedad en su dieta. Cada partida te obliga a elegir qué te llevas y qué dejas, porque el equipo que sobreviva al laberinto será el que enfrente al final. La construcción del ejército es el núcleo de la partida: pruebas combinaciones, descartas las que no funcionan y montas otra en la siguiente.
El modo multijugador
Si logras salir del laberinto, te esperan los builds de final de partida de otros jugadores. Ahí os enfrentáis entre vosotros y solo uno queda vivo, porque d'Spot escribe las reglas de su propio juego. El PvP es en línea y asíncrono, así que no hace falta que coincidáis en el mismo momento para cruzaros con las armadas que otros han montado. Viene bien echar un ojo a cómo han configurado sus equipos antes de lanzarte, porque esos ejércitos ya han pasado por el laberinto y salieron enteros.
Antes de empezar
Prepárate para perder: el juego está pensado para que mueras muchas veces y aprendas de cada intento. La rejilla de clases, perks y combinaciones es enorme, así que ninguna partida se parece a la anterior y siempre queda algo por probar. El tono es oscuro y con humor, con gráficos en píxeles y estética 2D atmosférica. Es un singleplayer de estrategia por turnos con combate automático dentro de las batallas, así que lo que importa es cómo preparas a tu gente antes de que empiece la pelea, no lo rápido que pulses.