Un horror de supervivencia en la Antártida
CRYO es un juego de terror y supervivencia cooperativo para 1-4 jugadores, aunque también se puede jugar en solitario. En el juego eres un técnico de ANGENEX, una potente corporación genética con instalaciones repartidas por el círculo polar antártico. Tus misiones parecen sencillas: restablecer las comunicaciones, reparar sistemas críticos, recuperar investigación valiosa y averiguar por qué se perdió el contacto. Al llegar, sin embargo, las instalaciones están abandonadas, los sistemas fallan y algo ha quedado atrás. Criaturas mutadas recorren los pasillos y cada una caza a su manera: algunas persiguen sin descanso, mientras que otras se guían por el sonido, la oscuridad, la paciencia o el entorno para Pillar de cerca sin ser detectadas.
Cómo se juega en grupo
El juego está pensado para la cooperación entre 1 y 4 jugadores. El equipo puede repartirse tareas como buscar suministros, reparar equipos, vigilar cámaras, compartir herramientas y avisar cuando algo se acerca. Separarse permite completar objetivos más rápido, pero deja a cada uno sin apoyo si aparece una criatura. La comunicación y la coordinación marcan la diferencia entre una extracción limpia y un desastre. En lugar de armas, dispone de herramientas como cámaras para vigilar zonas peligrosas, detectores de movimiento para rastrear amenazas y reproductores de música para crear distracciones. El sigilo también es clave: agacharse para moverse en silencio, esconderse en taquillas y romper la línea de visión con el entorno. Cada criatura percibe el mundo de forma distinta, así que una táctica que funcionó antes puede fallar en el siguiente despliegue.
Qué tener en cuenta antes de empezar
Cada misión plantea una serie de objetivos principales que hay que completar antes de poder escapar: restaurar sistemas dañados, localizar equipamiento, reparar maquinaria y resolver acertijos. Los objetivos cambian entre despliegues, al igual que la criatura que te persigue, la ubicación del equipo y las opciones de escape disponibles. Terminar la misión no garantiza la seguridad: cada mapa tiene varias rutas de escape posibles, pero activarlas puede exigir equipo adicional, reparaciones o exploración. Algunas rutas son más seguras, otras más rápidas y algunas tienen capacidad limitada, de modo que cuatro supervivientes corriendo hacia una salida pensada para dos complica la coordinación. El entorno también es hostil: el frío extremo, las zonas peligrosas, las máquinas averiadas y los sistemas en fallo pueden obligaros a cambiar de plan sobre la marcha.