El cooperativo online de Contraption Maker se centra en el Maker Lab compartido, donde hasta ocho jugadores construyen máquinas juntos. Cuerdas, cintas, motores, globos y animales pueden formar cadenas de reacciones físicas que el grupo va desarrollando. Los puzles oficiales parten de otro formato: cada reto da un objetivo y una selección limitada de piezas que faltan en una máquina empezada.
Un banco de trabajo común para hasta ocho
Maker Lab es un espacio de creación donde el grupo coloca piezas, organiza el escenario y construye un mecanismo en un tablero bidimensional amplio. El cooperativo online admite hasta ocho personas. Todas editan el mismo espacio de construcción; al poner la máquina en marcha se ve cómo interactúan sus piezas. Una bola puede recorrer una cadena de componentes, activar mecanismos y mover objetos por el escenario.
El espacio compartido sirve para proyectos de distintas escalas. Un montaje sencillo puede llevar un objeto por una secuencia breve; una construcción mayor puede recorrer el tablero y activar mecanismos uno tras otro. Algunos diseños buscan un resultado concreto, otros exploran qué ocurre cuando varias piezas interactúan. Como la máquina completa permanece visible, el grupo puede seguir cómo cada componente influye en el conjunto.
Además del Maker Lab online, el juego también admite Remote Play Together y multijugador entre plataformas.
Crear una reacción en cadena con piezas sencillas
Las máquinas combinan piezas físicas familiares con artefactos menos corrientes. Las bolas bajan por pendientes, los motores mueven cintas, las cuerdas tiran de objetos y los interruptores cambian qué recibe energía. Una vela puede encender una mecha, unas tijeras cortar una cuerda y un muelle lanzar algo hacia la siguiente pieza. Otros elementos añaden animales, cohetes, cañones, globos, láseres o comida que hace que una criatura se mueva. Cada pieza se comporta a su manera, pero el resultado interesante suele surgir al conectar varias.
Podéis seguir una causa pequeña a través de toda la máquina. Un motor mueve una cinta transportadora; la cinta acerca un objeto y este activa otro mecanismo. Una cuerda puede unir elementos que parecían no tener relación, para que un tirón o una caída ponga algo en movimiento en otro sitio. Un ratón puede seguir queso hacia un interruptor mientras un gato persigue al ratón. Esa interacción entre animales pasa a formar parte de la misma secuencia mecánica que los engranajes y las plataformas. Los seres vivos dan un tono juguetón, pero hacen que la física sea menos parecida a un plano técnico limpio. Se mueven a su manera y pueden cambiar el momento y la dirección de la reacción en cadena.
Los puzles oficiales te piden completar máquinas a medio construir con una selección limitada de piezas. Los objetivos pueden ser encender una vela, mover a un personaje o lanzar un cohete. Las piezas fijas condicionan las rutas posibles y algunos montajes admiten varias soluciones. Al ejecutar la máquina ves si la secuencia alcanza la meta.
Probar también forma parte de crear
La simulación revela las relaciones entre las piezas: qué objeto cae primero, qué alcanza un interruptor, hacia dónde rueda la bola y si llega con fuerza suficiente al siguiente mecanismo. Si una cadena se detiene, el resultado muestra dónde se interrumpe el movimiento. El ángulo, la dirección de una cinta o la posición de un activador pueden cambiar lo que ocurre después.
La secuencia puede cambiar con la disposición: un movimiento inicial puede afectar a varios mecanismos posteriores. Podéis repetir el montaje a distintas velocidades, algo útil cuando hay tantas piezas en movimiento que cuesta seguir el orden de los sucesos a velocidad normal.
Puzles oficiales y creaciones del Workshop
La colección oficial supera los doscientos puzles, desde objetivos sencillos hasta diseños que combinan varios mecanismos. Algunos hacen avanzar un objeto por una cadena breve; otros dependen de cómo una pieza afecta a otra. Así, los componentes aparecen en situaciones muy distintas.
Steam Workshop contiene más de 1.000 puzles creados por usuarios, además de mecanismos diseñados por ellos. Algunos están pensados para resolverse; otros, para ponerlos en marcha y observarlos. El editor integrado también ofrece herramientas JavaScript para crear juegos con la física y las piezas de Contraption Maker.
Física juguetona y una interfaz práctica
El tono es luminoso y caricaturesco: pequeños personajes, gatos, ratones, globos y aparatos improbables comparten un espacio 2D despejado. Eso da a los fallos un aire de comedia física. Un personaje puede salir disparado en una dirección inesperada, un globo acabar en el mecanismo equivocado o una secuencia de piezas colocada con cuidado venirse abajo porque un objeto chocó antes de lo previsto. El humor suele surgir de la forma inesperada en que interactúan las piezas.
Construir requiere colocar directamente objetos pequeños y sus conexiones. Las piezas se pueden mover, voltear, ajustar y unir con cuerdas o cintas, y algunos montajes dependen de una posición precisa. El manejo puede resultar algo meticuloso. La dificultad de los puzles también varía: unos introducen las piezas poco a poco y otros combinan comportamientos que hay que deducir.
Las creaciones del Workshop varían en claridad y dificultad.
¿Encaja con vuestro grupo?
Contraption Maker encaja con amigos a quienes les gusta construir, experimentar con paciencia y observar los efectos inesperados de las piezas físicas. Los componentes pequeños y sus conexiones son el centro de la experiencia.