Blades & Battles es un beat ’em up cooperativo local para dos personas, en el que Arthur y Lancelot se abren paso entre monstruos para enfrentarse a Morgana le Fay. Compartís una campaña de avance lateral, elegís entre dos héroes con estilos de combate distintos y enlazáis golpes de espada con ataques especiales contra grupos de enemigos y jefes. El juego está pensado para jugar codo con codo: no tiene cooperativo en línea nativo, pero Steam Remote Play Together permite retransmitir la sesión local a un amigo.
Un breve camino por la fantasía de Camelot
La historia utiliza nombres y motivos artúricos en un marco fantástico deliberadamente sencillo. Las fuerzas de Morgana amenazan el reino y Arthur y Lancelot atraviesan bosques, cuevas, castillos y otros escenarios peligrosos para llegar hasta ella. La campaña es un juego de lucha de avance lateral, no una aventura de rol extensa: avanzáis por escenas llenas de enemigos, superáis cada combate y continuáis hacia la siguiente fase.
La ruta no es una línea totalmente recta. Hay caminos alternativos y más de un final; algunas bifurcaciones llevan a jefes distintos. Así, una segunda partida puede servir para descubrir otra ruta en vez de repetir cada combate en el mismo orden. El mapa muestra las conexiones y los destinos, mientras las fases pasan por distintos escenarios fantásticos. Un sendero del bosque puede dar paso a una cueva iluminada por la lava o a un paso nevado.
Las rutas cambian el recorrido de la campaña, no las habilidades de los héroes. Arthur y Lancelot conservan sus movimientos básicos mientras cambian las fases y los jefes. Para llegar a otro final hay que seguir una rama distinta dentro del mismo tipo de combate arcade. El mapa deja ver esos desvíos sin añadir gestión de equipo ni un árbol de habilidades.
Cada fase suele combinar desplazamiento y combates hasta llegar a un jefe. A medida que avanzáis, aparecen enemigos en pantalla. La estructura clara y arcade deja visible el siguiente objetivo: acabar con el grupo actual y seguir adelante. Los ajustes de dificultad cambian el desafío, y los niveles más altos aumentan la presión de los enemigos. Si buscáis una campaña corta con un final reconocible, resulta fácil saber qué toca hacer. Si preferís una aventura larga con misiones secundarias, diálogos ramificados o un mundo que explorar entre peleas, Blades & Battles mantiene un alcance mucho más reducido.
Dos héroes en la misma pantalla
Podéis jugar como Arthur o Lancelot. Arthur es el luchador más fuerte y pesado, mientras que Lancelot es el héroe más ágil. Los ataques de Arthur se basan en amplios y contundentes golpes de espada; la movilidad rápida y los impactos repetidos de Lancelot encajan con un ritmo más dinámico. Ambos se centran en el combate cuerpo a cuerpo, los combos y los ataques especiales. La elección no convierte el juego en un grupo de clases diferenciadas de apoyo, curación o ataque a distancia.
La campaña para dos coloca a ambos héroes en la misma arena. Los ataques pueden lanzar enemigos por los aires y los golpes siguientes mantienen al objetivo en un combo. Los golpes también alcanzan a varios monstruos de un grupo, mientras que las esquivas y los impulsos rápidos permiten cruzar o abandonar una zona peligrosa. Los ataques básicos son la base; los especiales consumen maná y los ataques mágicos más potentes usan pociones recogidas durante la fase. Si recibís un golpe, el movimiento Desperation puede apartar a los enemigos cercanos, pero consume todo el maná restante.
Estos sistemas hacen que las peleas sean más variadas que en un beat ’em up basado en repetir siempre el mismo botón. Podéis lanzar a un enemigo mientras otro se acerca por un lado, y los golpes aéreos alargan el combo antes de que el grupo se recupere. También podéis moveros hacia arriba y abajo por el plano de combate, además de recorrer la pantalla. Esa profundidad importa un poco: un golpe de espada que parece acertar en horizontal puede fallar si los personajes están en líneas distintas. La alineación de los ataques puede resultar imprecisa cuando personajes y enemigos se mueven por el plano de combate, algo que quizá no encaje con quienes esperan impactos siempre exactos.
El formato arcade deja poco espacio para gestionar personajes entre fases. Recogéis objetos de salud y maná durante la acción, y los tesoros suman puntuación, pero no hay un inventario de equipo que comparar ni un árbol de habilidades que desarrollar. Los personajes tampoco van aprendiendo ataques o atributos nuevos a medida que avanzáis. El combate se basa en los movimientos disponibles desde el comienzo, los objetos que encontráis y la composición del siguiente grupo de enemigos.
El resultado es una estructura arcade centrada en el combate, sin gestión de equipo ni desarrollo de personajes entre fases. Esa misma sencillez marca el límite más claro del juego. Cuando ya conocéis los ataques básicos, la mayor parte de la variedad a largo plazo procede de las rutas, la dificultad, los enemigos y los estilos de los dos héroes, no de un sistema de progresión que incorpore herramientas nuevas. La repetición puede notarse si esperáis que las opciones de vuestro personaje cambien con cada fase.
Grupos de enemigos, jefes y sensaciones de combate
Blades & Battles sigue el ritmo visual de los clásicos juegos de lucha de avance lateral. Los enemigos llegan desde los lados, los ataques los apartan o los lanzan al aire, y una buena secuencia mantiene a varios rivales en movimiento por el mismo espacio. Los jefes son grandes momentos al final de las fases. Sus ataques marcan zonas peligrosas de las que conviene salir; su tamaño y su barra de salud los distinguen de los monstruos corrientes.
El repertorio incluye criaturas fantásticas conocidas, como goblins y esqueletos, mientras que las criaturas mayores y los jefes cambian la escala de los enfrentamientos. La historia y el bestiario no forman un sistema de trasfondo profundo: dan un motivo para el siguiente combate y variedad visual entre escenarios. Cuando la pantalla se llena, cuesta seguir la acción. Eso forma parte del espectáculo de estilo clásico, pero también puede hacer que un encuentro parezca menos controlado, sobre todo cuando se superponen efectos o jugadores y enemigos se mueven por el plano de combate.
El aspecto combina personajes y escenarios en 3D con un filtro de píxeles que da al juego su aire retro. Podéis ajustar el filtro y elegir una imagen más suave sin pixelado. El verde del bosque, la piedra de los castillos, la nieve y la luz naranja de las cuevas aportan más variedad visual de la que sugiere el pequeño elenco de héroes. El tono es colorido y teatral, con monstruos exagerados y jefes enormes en lugar de violencia realista. La música y los efectos acompañan los combates fantásticos; en los enfrentamientos multitudinarios, los efectos superpuestos pueden hacer que cueste seguir la acción.
Arthur y Lancelot se distinguen por el ritmo y el alcance de sus ataques, pero ambos se basan en el combate cuerpo a cuerpo, los combos y los movimientos especiales. Ninguno tiene un repertorio propio de curación, apoyo o ataques a distancia; tampoco hay roles de puzle exclusivos del cooperativo ni objetivos separados. La pantalla compartida muestra sus ataques simultáneos y las reacciones de los enemigos durante cada fase.
Qué exige la configuración cooperativa
La campaña admite dos jugadores en local, en pantalla compartida o dividida. Steam Remote Play Together puede retransmitir esta sesión local a un amigo invitado, para jugar a distancia sin un lobby en línea nativo ni un modo con servidores. Un jugador aloja la sesión retransmitida.
El cooperativo requiere un joystick, así que la configuración local debe incluir entrada de mando. Como ocurre con Remote Play Together, la experiencia depende del equipo anfitrión y de la conexión de cada jugador.
El juego está disponible para Windows y Linux.
Como la campaña está hecha para dos jugadores locales, no ofrece grupos en línea más grandes. El cooperativo sigue siendo una experiencia compartida para dos personas. Remote Play Together puede ayudar si un jugador está en otro lugar; los grupos de más de dos o quienes quieran sesiones en línea independientes necesitarán otro juego.
¿Para quién encaja?
Blades & Battles se entiende mejor como un beat ’em up compacto y de estilo clásico: dos amigos, una campaña, dos héroes con espada y una sucesión de combates que conduce a los jefes. Sus combos, impulsos, hechizos y el contraste entre personajes dan más textura a la acción que limitarse a avanzar y atacar. Las rutas alternativas invitan a ver más de un camino. Su fantasía en 2,5D parece una versión moderna en 3D del estilo arcade que toma como referencia.
La contrapartida es que el juego mantiene unas ambiciones modestas. La campaña es breve comparada con una aventura de acción larga, el elenco se limita a dos héroes y no hay una progresión persistente de configuraciones o mejoras entre fases. El movimiento y los combos dan más matices a las peleas, pero los combates repetidos contra grupos y la falta de progresión profunda definen buena parte de la experiencia. La estructura directa encaja con una partida corta y un final claro; los grupos que busquen una campaña larga o mejoras duraderas quizá quieran más después de la última fase.
Si sois dos y tenéis mandos a mano, la decisión principal es si os basta un juego de lucha centrado en lo esencial. Blades & Battles no ofrece una campaña de equipo en línea para ampliar el grupo, pero Steam Remote Play Together puede retransmitir su sesión local para dos. La propuesta es sencilla: elegid a Arthur o Lancelot, recorred una ruta fantástica y enfrentaos juntos al siguiente grupo.