Qué es R.E.P.O.
R.E.P.O. es un juego de terror cooperativo en línea para hasta 6 jugadores. Te pones en la piel de un robot al servicio de una inteligencia informática misteriosa que te da órdenes: localizar, transportar y extraer objetos valiosos de los restos abandonados de la humanidad. Los escenarios son entornos aterradores y generados de forma procedural, así que cada partida recorre zonas distintas. Entre esas ruinas hay de todo, desde pianos pesadísimos hasta cerámicas que se rompen con un ruido sospechoso, y todo está afectado por la física real: lo que sujetas pesa, se balancea y responde a cada movimiento. Hasta los monstruos obedecen a la gravedad de Newton.
Cómo se juega en grupo
El trabajo en equipo es el centro de la partida. Usáis una herramienta de agarre basada en la física para coger los objetos y llevarlos hasta el punto de extracción, y la carga hay que repartirla: alguien tiene que sostener el piano mientras otro vigila el camino. La comunicación es clave porque el juego incluye chat de voz por proximidad, así que el volumen de vuestras voces depende de la distancia entre los robots. Eso obliga a hablar en voz baja cuando conviene, porque hay monstruos acechando y saber cuándo callarse marca la diferencia entre llegar con la carga o perderla. La coordinación también sirve para mover piezas frágiles sin romperlas y para cubrirse unos a otros durante la extracción.
Qué conviene saber antes de empezar
Está en acceso anticipado, así que el contenido y los detalles pueden seguir cambiando. El juego mezcla acción, sigilo y supervivencia con un tono cómico: los enemigos dan miedo, pero el caos físico entre amigos también provoca carcajadas. Hay muerte permanente, de modo que una mala decisión puede costaros la partida entera. Ganáis [SURPLUS], el dinero que os entrega vuestro creador, y con él compráis mejoras y armas para sobrevivir un poco más a la siguiente incursión. Las mejoras robóticas suben vuestras opciones, pero no arreglan una mala planificación del transporte. Antes de lanzaros, tened claro que el objetivo siempre es el mismo: encontrar el objeto, moverlo con cuidado y sacarlo vivo.