Qué es Pro Philosopher 2: Governments & Grievances
Pro Philosopher 2: Governments & Grievances es la secuela de Socrates Jones: Pro Philosopher, un juego de debate en el que te enfrentas a filósofos famosos de distintas épocas en una serie de discusiones interactivas. La jugabilidad se basa en encontrar debilidades en argumentos cada vez más complejos: detectar contradicciones internas, descubrir supuestos no dichos y desmontar las ideas del contrario. La historia corre a cargo de Ariadne Jones, que no tiene tiempo para distracciones: ni la fiesta de abajo, ni los debates de la tele, y mucho menos el extraño más allá filosófico al que la mandan cada vez que se duerme. Cuando su madre, de la que está alejada, aparece en ese reino, tiene que afrontar las preguntas que ha estado evitando: qué gobierno es el ideal y si su madre está muerta. El juego mezcla maquinaciones políticas y drama familiar con comedia exagerada, y cuenta con más de un personaje con motivaciones propias, arte expresivo, animaciones y peculiaridades. El enfoque cambia de la filosofía moral a la política, con una historia nueva y filósofos nuevos.
Cómo se juega
Cada debate se resuelve con herramientas de cuestión basadas en técnicas reales de razonamiento. Press for Clarification sirve para que las vaguedades sean menos vagas y las ideas complicadas más accesibles. Ask for Backing revela los supuestos ocultos detrás de afirmaciones que parecen simples. Request Connections cierra los huecos lógicos y elimina las divagaciones. Challenge devuelve al oponente sus propias premisas básicas. También puedes, simplemente, decirle que huele mal: quizá funcione. Las decisiones importan y el juego está planteado como una experiencia de elección con una narrativa rica en historia, presentada con estética de novela visual en 2D, colores vivos y un tono humorístico. La etiqueta de lógica no es decorativa: buena parte del juego consiste en desmontar argumentos paso a paso.
Cómo se juega en grupo
La ficha incluye Remote Play Together, la función de Steam que permite que personas en distintos ordenadores jueguen a través de la sesión de quien hostea. Así, un amigo puede abrir el juego y el resto se une a su partida. Como el juego es singleplayer y está pensado para una persona tomando las decisiones, en grupo funciona mejor como sesión compartida: se comenta en voz alta qué responder, se discute qué herramienta usar en cada argumento y se ve la historia entre todos. Es un buen formato para quienes disfrutan viendo a otro jugar y opinando sobre las decisiones.
Antes de empezar
No hace falta haber jugado al primer juego para disfrutar de esta secuela. El juego incluye soporte de mando. Su tono es cómico y desenfadado, con personajes como la compañera de piso fiestera o un Karl Marx de anime, así que el drama familiar y las discusiones políticas van servidos con comedia exagerada. El contenido es de diálogo y lógica: si buscas acción, aquí lo que se mueve son los argumentos.