Un trabajador de servicios en una ciudad siberiana infinita
En PANELKI encarnas a un trabajador de servicios municipales que vive en una ciudad interminable de edificios de panel. Repartes encargos de las distintas compañías de servicios, cobras por cada tarea y guardas el dinero con un objetivo claro: juntar lo suficiente para comprar un billete y dejar la ciudad. El mundo es abierto y está generado de forma procedural, con carreteras, casas, zonas de juegos, garajes, escuelas y otras construcciones. Los propios edificios de panel también se generan tanto por fuera como por dentro, así que cada bloque tiene su distribución.
Repartos, nieve y supervivencia en el frío
El día a día consiste en moverte por la ciudad y realizar los encargos que te mandan: limpiar entradas, atornillar bombillas, borrar grafitis y tareas similares. Además de los encargos, el mundo se puede manipular: puedes cavar nieve en las entradas, en los coches, limpiar los tejados de las casas o levantar torres de nieve. Las palas que encuentras te permiten mover cada vez más nieve.
El entorno tiene ciclo de día y noche y clima dinámico, desde una ventisca nocturna hasta un suave torbonieve al mediodía. Si pasas demasiado tiempo a la intemperie, tu personaje empieza a congelarse; para calentarte tienes que entrar en un interior. En los sótanos encuentras objetos útiles como palas, llaves de portero automático, bombillas, zanahorias para muñecos de nieve, linternas y otras cosas, y también puedes encender la calefacción del sótano.
Hay dos formas de sacar dinero extra con la cámara. Puedes detenerte en cualquier punto del mundo, activar el modo cinematográfico y ajustar la imagen a tu gusto para capturar la dura vista de la ciudad siberiana. Y si has terminado todas las acciones de una casa, puedes fotografiarla desde fuera y recibir dinero por la imagen.
Cómo se juega con el grupo
PANELKI funciona en cooperación online. El grupo se reparte los encargos de la ciudad: limpiar entradas, cambiar bombillas, borrar grafitis y jugar a las bolas de nieve. El juego avisa de que lo importante es no perder de vista a los demás, así que conviene mantener al grupo cerca mientras recorréis la ciudad. Antes de empezar, ten en cuenta que el mundo es enorme y generado proceduralmente, que el frío obliga a buscar refugios interiores y que la nieve y el clima cambian constantemente.