Qué es OBEY
OBEY es un juego multijugador asimétrico en el que mandas sobre tus rivales de carne y hueso, o te mandan a ti. No hay unidades de IA que obedezcan sin más: cada jugador decide si acata o desobedece, y luego se enfrenta a las consecuencias de esa decisión. El objetivo de la ronda es terminar con más dinero que nadie, y para eso hay que sobornar y coaccionar a los demás para que actúen en contra de su propio interés. Si te coaccionan a ti, solo te quedan el sigilo, la inteligencia, la trampa y la creatividad para salir del apuro.
Cómo se juega en grupo
Uno de los jugadores se hace con el robot gigante entrando por la puerta de la base del robot. Quien lo maneja gana diez veces más por segundo que el resto, así que el control del meca es la pieza que todos quieren. Desde dentro puedes destruir con facilidad a cualquier jugador que se acerque, siempre que lo veas. El resto de la partida se mueve como un juego de rey de la colina: acercarse, esconderse, buscar el momento.
Ahí está lo interesante. Un robot veterano no siempre le conviene disparar a todo lo que se mueve. Puede obligar a los que se acercan a hacer lo que él quiere, y ahí la partida se vuelve social y táctica. Como conejo, intentar subvertir de forma constante contra un robot experimentado es mala idea: pasarás la mayor parte de la ronda esperando a reaparecer. OBEY premia el sigilo, la trampa y la inteligencia, no la carga ciega con todo lo que tengas contra el meca.
Antes de empezar
Ten en cuenta que tus rivales son personas, no IA: no se engañan con la misma facilidad. Disparar a todo lo que se mueve puede funcionar contra amigos o jugadores nuevos, pero contra veteranos te subvertirán y perderás. Quieres rivales controlados, no escondidos y buscando sabotearlo todo.
El juego está en acceso anticipado, así que espera cambios. Combina sigilo, táctica, comedia y una dosis de psicología: gran parte de la diversión está en leer a los demás y decidir cuándo obedecer y cuándo romper las reglas.