Qué es Chaotic Airport Construction Manager
Es una simulación de gestión con tono de parodia sobre la construcción del aeropuerto BER de Berlín, que tardó 14 años en abrirse: estaba previsto para 2012 y finalmente abrió en octubre de 2020. Tú eres el responsable de obra y tienes que levantar el aeropuerto desde cero intentando que salga a tiempo. El juego está hecho por "The Postillon", el mayor sitio de sátira de Alemania, y se nota en el enfoque: los fallos no son errores del programa, son el contenido. El propio juego avisa de su alto factor de frustración, así que entra esperando que las cosas se compliquen una y otra vez.
Cómo se juega y qué encontrarás
La partida gira en torno a problemas que van apareciendo mientras construyes. Hay más de 100 problemas que, según el juego, se han mantenido ocultos por la dirección de la obra, junto con las opciones de solución para cada uno. Elegir cómo resolverlos es el meollo de la gestión: cada decisión te acerca o te aleja de abrir en la fecha prevista. También hay varios finales distintos, así que el resultado de tu gestión no es único.
El contenido se apoya en artículos reales del archivo de The Postillon sobre el BER, que se han volcado tal cual en el juego. Además hay cuatro artículos nuevos y exclusivos para quien juegue con ganas. Hay tutorial para empezar, así que no hace falta saber de antemano cómo funciona todo.
Cómo lo juega un grupo
Steam indica Remote Play Together, que permite que personas en distintas ubicaciones se unan a la partida. Eso sí, conviene tener claro que la experiencia está pensada como una simulación de construcción individual en la que asumes el papel de responsable de obra; el texto disponible no describe modos multijugador ni reparto de tareas entre jugadores.
Antes de empezar
Tiene etiquetas de minimalista, 3D, humor, memes, sátira, parodia, economía, ciudad constructora, estrategia, táctica, gestión del tiempo, construcción, artesanía, texto y educación, así que esperan un planteamiento ligero visualmente pero denso en lectura y decisiones. El tono es cómico y sarcástico, con humor de parodia sobre la gestión pública y la burocracia de la obra. Si buscas una simulación seria y pulida, este no es el caso: el caos y los problemas recurrentes son el diseño. Si en cambio te apetece reírte de lo difícil que puede ser sacar adelante un aeropuerto, adelante.