Bug Cleaners convierte un trabajo de limpieza en una operación cooperativa en línea para cuatro personas. Tú y hasta tres amigos recorren lugares infestados, se ocupan de los nidos, limpian superficies y completan las demás tareas de cada sitio. Cuentan con un gato capaz de detectar nidos ocultos, un pulverizador de pesticida, una aspiradora y un soplete. El trabajo pasa así de buscar a fregar y luego a enfrentarse con plagas mucho más grandes que las de una limpieza doméstica normal.

La versión actual de acceso anticipado tiene cinco mapas: Small House, Big House, Convenience Store & Laundromat, Parking Lot y Greenhouse. Las mecánicas secundarias y los minijuegos añaden variedad en esos lugares. La propuesta no gira tanto en torno a una larga historia de campaña como a una serie de trabajos de limpieza en espacios distintos. Si tu grupo busca objetivos compartidos y un buen margen para el caos cómico, esa es la idea.

Un trabajo de limpieza con un problema mayor

El trabajo parece sencillo: entrar en un lugar infestado y dejarlo más limpio de lo que estaba. En la práctica, los insectos son solo una parte de la tarea. En las casas y los comercios también hay suciedad corriente, y las herramientas permiten realizar distintos tipos de actividad. Puedes eliminar insectos, aspirarlos, lavar superficies sucias, cargar basura y encargarte de tareas propias del nivel. Así, el grupo hace algo más que barrer una habitación hasta llenar una barra.

Por un momento, una casa parece familiar: habitaciones, muebles, ropa, bolsas de basura y suciedad en las paredes. Entonces las plagas convierten el lugar en un problema que requiere más fuerza que una fregona. Una tienda con lavandería combina otras tareas; en el invernadero, las plantas y los insectos entre el follaje sustituyen al desorden doméstico. El aparcamiento lleva el trabajo al aire libre. Los mapas actuales abarcan algunos sitios reconocibles, pero no una ciudad grande que puedas explorar libremente: cada uno es una zona de trabajo delimitada con sus propios objetivos.

Las misiones se organizan en torno a tareas. Entras en un nivel, completas sus encargos y eliminas los nidos. Los objetivos pueden incluir exterminar insectos y limpiar, mientras que las mecánicas secundarias y los minijuegos ofrecen otras actividades. Cada mapa tiene su propio tipo de insecto, y las mecánicas adicionales también varían entre los cinco sitios. La selección sigue siendo pequeña: hay cinco lugares disponibles, no una larga lista de trabajos generados de forma procedimental.

Un limpiador lava una pared marcada con una pistola de agua mientras un amigo está cerca.

Herramientas para más de un tipo de suciedad

Las herramientas para exterminar tienen funciones distintas. El pulverizador de pesticida rocía a los insectos y la aspiradora los succiona. El soplete adopta un enfoque mucho más espectacular, enviando fuego a una habitación o contra un insecto enorme. También puedes aplastar o pisar insectos pequeños. Las herramientas son intencionalmente exageradas y caricaturescas, no un equipo realista para el control de plagas. Un momento estás limpiando suciedad corriente y al siguiente aparece el soplete.

El equipo de limpieza también importa. Con una pistola de agua puedes lavar la suciedad de las superficies, incluidas las paredes. Las tareas normales también pueden incluir basura y ropa. Por eso, una misma habitación puede requerir varios tipos de atención: eliminar insectos, lavar la mugre y ocuparse de objetos o residuos. La lista de tareas marca un final claro para el trabajo, y la suciedad visible permite apreciar el avance. El juego combina así la satisfacción del antes y el después de la limpieza con acción cuando las plagas se interponen.

Sniffers, el gato, es la herramienta más extraña del equipo. Puede detectar nidos ocultos. Cuando un nivel pide eliminarlos, cambia el ritmo: en vez de ocuparte solo de los insectos a la vista, buscas el origen de la infestación. Un nido puede ser menos evidente que un insecto en movimiento; localizar una pista y encontrar el objetivo se convierten en otra parte del trabajo.

Sniffers, el gato en el espacio de herramientas, guía a un limpiador hacia un nido oculto en una habitación.

La comedia física también forma parte de la propuesta. El personaje no se limita a apuntar con herramientas: puedes usar las manos y los pies contra insectos pequeños. Con amigos, las habitaciones atestadas y las herramientas enormes dejan espacio para accidentes graciosos mientras limpian. Las herramientas, los trajes protectores de colores vivos, el gato y los insectos gigantes le dan un tono más cercano al de un trabajo disparatado que al de un juego de terror. Los insectos pueden aparecer de pronto y los ejemplares más grandes convertir una habitación tranquila en un combate, pero el trabajo de limpieza sigue siendo cómico.

Cinco lugares, y más en camino

Los cinco niveles disponibles son la principal fuente de variedad actual. Small House y Big House sitúan la acción en habitaciones habitadas, donde eliminar insectos se combina con las tareas del hogar. Convenience Store & Laundromat reúne una tienda y una lavandería en un mismo lugar. Parking Lot y Greenhouse trasladan el trabajo al exterior o a un invernadero. Las superficies, los objetos y los tipos de insectos cambian el aspecto de cada encargo sin alterar la idea general: entrar en un sitio, encontrar los problemas y completar los objetivos.

Además, cada nivel tiene su propio tipo de insecto, lo que da a la infestación una identidad distinta según el lugar. Entre las plagas enormes hay arañas, escarabajos y ciempiés. La escala visual pasa así de la suciedad normal a un insecto capaz de dominar una habitación. Ese contraste sostiene el tono cómico: una tarea familiar puede convivir con un objetivo gigantesco, y el mismo grupo se ocupa de ambos. Los cinco mapas son zonas de trabajo independientes, no un mundo abierto; la variedad viene de los espacios, los insectos y la mezcla de tareas.

Con amigos, el objetivo común es fácil de entender: completar tareas, eliminar insectos y encontrar nidos. Tú y hasta tres amigos comparten el trabajo de limpieza; se trata de colaborar, no de competir en equipos enfrentados. El tono ligero deja espacio para las bromas mientras avanzan juntos por las tareas.

Los minijuegos y las mecánicas secundarias interrumpen las labores de limpieza. Puedes jugarlos en solitario o con amigos, así que no necesitas reunir a un grupo completo para probarlos. Están dentro de los mapas, en vez de formar una colección aparte de juegos de fiesta con una larga lista de modos. Junto con los insectos propios de cada lugar, añaden otra capa a los trabajos actuales: la limpieza principal, la infestación local y, de vez en cuando, una actividad distinta. La versión de acceso anticipado gira en torno a cinco sitios y sus tareas; su alcance puede cambiar durante el desarrollo.

Durante el acceso anticipado están previstos cinco mapas más y mecánicas, animaciones, sonido y música adicionales. Son contenidos planeados, no disponibles todavía. Por ahora, la rejugabilidad viene de afrontar los lugares existentes, encontrar otros insectos y combinaciones de tareas, y probar las actividades secundarias con un grupo. El alcance es modesto frente a una campaña larga de limpieza, pero cada lugar ofrece un escenario diferente para el siguiente trabajo.

El gato ayuda, pero la búsqueda puede llevar tiempo

Los nidos son un objetivo distinto de los insectos visibles. Sniffers puede ayudar a encontrarlos, pero localizar los últimos puede llevar más tiempo, sobre todo si uno está en un sitio difícil de ver. Si ya eliminaste la mayoría de los insectos pero aún queda un nido pendiente, el tramo final puede parecer más una búsqueda por la habitación que otra secuencia de acción.

Ese es uno de los puntos de equilibrio de un juego que mezcla limpieza y exterminio. La suciedad desaparece de forma visible, y un insecto a la vista ofrece un objetivo inmediato. Buscar un nido depende más de notar una pista y encontrar el origen. Puede resultar menos satisfactorio cuando el objetivo se confunde con el entorno o la indicación no es clara. El gato aporta una idea propia para esa tarea, pero no convierte cada búsqueda en un hallazgo instantáneo.

¿Es una buena opción para tu grupo?

Bug Cleaners permite jugar en solitario o en cooperativo en línea con hasta cuatro personas en total. El juego requiere una conexión de banda ancha. El menú de pausa incluye un código de invitación. El juego funciona en Windows 10 o posterior. Los requisitos mínimos son un Intel Core i3-6100 o AMD FX-8350, 8 GB de memoria y una GTX 580 o Radeon HD 7870.

Es una buena opción para amigos que disfrutan de objetivos cooperativos, juegos de limpieza y un tono que puede pasar de metódico a ridículo. Un mapa puede pedirles tareas domésticas mientras aparecen insectos; otro los lleva a un invernadero o una tienda con un tipo de insecto y actividades secundarias distintos. El gato, la variedad de herramientas y la lista de tareas facilitan entender el trabajo, mientras que la búsqueda de nidos y los insectos más grandes rompen la rutina.

Los límites también son claros. Hay cinco mapas actuales y el juego está en acceso anticipado, por lo que el contenido y el acabado pueden cambiar. Encontrar los nidos puede llevar tiempo y ralentizar la parte final de un trabajo. Si buscas una gran selección de misiones pulidas, quizá la versión actual no sea lo que necesitas. Si cuatro amigos quieren convertir la limpieza normal en una pequeña y disparatada operación de exterminio, Bug Cleaners ofrece un conjunto compacto de lugares para abordar juntos.

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