Un shooter rítmico que se alimenta de tu música
Beat Hazard 3 es un twin stick shooter en el que tu colección de música se convierte en una galaxia enorme que puedes recorrer. Cada canción tiene su propio ritmo de ida y vuelva, definido por la propia música, así que ninguna partida suena ni se siente igual. La potencia de tus armas sube con la intensidad del tema y, en los momentos más fuertes, se disparan y arden mientras te abres paso entre hordas de cazas enemigos. El resultado es un juego de acción pensado para gente que disfruta de los shoot 'em up y de los shooters de doble stick, con vista cenital y estética muy colorida.
Cómo se juega en grupo
Beat Hazard 3 incluye la función Remote Play Together de Steam, así que una persona puede iniciar la partida y las demás se unen a través de su sesión, cada una desde su propio mando. Es la forma de afrontar las hordas de enemigos en compañía, repartiendo disparos por la pantalla y aprovechando cuando la música marca el pico de potencia para limpiar oleadas de un golpe. Como es un shooter de doble stick, cada jugador maneja movimiento y puntería por separado, así que conviene que cada quien sepa quién cubre qué zona.
La galaxia nacida de tu música
El sistema nuevo mapea tu colección o tus gustos en una galaxia gigante y explorable, con generación procedural: tanto las canciones como las naves se generan de forma procedural en 3D. Además, el sistema "Open Mic" mejorado permite que el juego escuche cualquier fuente de música, así que también sirve con servicios de streaming, no solo con archivos propios. Antes de empezar, ten en cuenta que el juego se organiza en fases: Lock & Load, Ancient Aliens y la fase de galaxia 4 y 5, con progresión de estilo roguelite.
La habilidad "fold" y lo que conviene dominar
La novedad principal de tu arsenal es la habilidad "fold": sirve para esquivar el fuego enemigo y, al mismo tiempo, concentrar tus armas en un haz de destrucción apretado. Dominarla marca la diferencia entre salir bien librado de una pantalla llena de balas y quedarte sin vidas. Prueba con distintos temas para ver cómo cambia el caos: unos suenan pausados y otros te bombardean sin tregua según el ritmo.