Gestionar un pueblo que crece hasta reino
Territory: Farming and Warfare combina la gestión de una aldea con el mando en combate. Empiezas con una veintena de personas y vas ampliando hasta un reino de miles de habitantes. Dentro del asentamiento repartes el trabajo: recolección, pesca y caza, agricultura y minería, y después el procesado y la fabricación. Tú pones las tareas y asignas las ocupaciones; los vecinos ejecutan lo que les toca por su cuenta, así que el juego se centra en decidir qué se produce y en qué orden en lugar de mover a cada uno a mano.
Comercio, suministros y defensa
Fuera de tus fronteras hay comercio con otras facciones y también enemigos: fuerzas del mal y monstruos que rondan el territorio. El comercio te permite conseguir materiales raros, acumular suministros y con ellos subir tu potencial militar. Cuando toca enfrentarse a los enemigos, el juego pasa de la planificación al mando de las tropas en tiempo real: la preparación previa, el stocks de recursos y las tropas disponibles son los que marcan la diferencia en la lucha.
Cómo se juega en grupo
Steam marca Online Co-op, así que se puede jugar cooperativamente por internet. En una partida compartida tenéis que repartir el trabajo del pueblo: quién se ocupa de la producción y la construcción interna, quién vigila el comercio y los suministros, y quién manda las tropas cuando aparecen los monstruos. Esa división de tareas encaja con lo que pide el juego, porque las decisiones de gestión y las de combate se solapan y alguien tiene que estar pendiente de ambas a la vez.
Antes de empezar
Es una simulación con estética pixel y ritmo de ciudad constructora, con gestión de recursos, construcción de base y batallas en tiempo real. No es un juego de acción pura: la mayor parte del tiempo está en organizar ocupaciones y cadenas de producción, y la guerra llega como consecuencia de lo que hayas acumulado. Ten en cuenta que los residentes trabajan solos una vez asignadas sus tareas, así que el margen de error está en cómo repartes los puestos, no en microgestionar cada movimiento.