Un mundo sumergido para sobrevivir
Sunkenland es un juego de supervivencia y exploración de mundo abierto situado en un futuro cercano donde el agua ha cubierto casi toda la Tierra. Te mueves entre ciudades, centrales nucleales y túneles de metro hundidos para buscar recursos, tecnologías perdidas y objetos raros de la época previa al desastre. Bucear es el centro de todo: construyes equipos de buceo para llegar más lejos bajo el agua, pero en las profundidades te esperan peligros que aún no conoces. Fuera del agua toca conseguir comida, cazar tiburones, cultivar plantas y administrar las existencias, porque los recursos escasean y una base sostenible es la diferencia entre avanzar o quedarte sin nada.
Construir, fabricar y defender tu territorio
El sistema de construcción es modular, así que puedes levantar tu base donde quieras: un bastión sobre el agua, una base en un barco abandonado o un ático en una isla. La base sirve para descansar, fabricar, cultivar, guardar objetos y protegerte. Para fabricar necesitas estaciones de trabajo distintas y planos, y con ellos haces herramientas, armas y vehículos. También puedes construir y mejorar varios tipos de vehículos, como veleros, motos de agua y girocópteros, que hacen mucho más cómoda la exploración.
El territorio no queda desatendido: los clanes de piratas y mutantes pueden atacar tu base para quedarse con recursos y terreno. Para frenarlos dispones de muros altos, alambradas de púas, trampas, sistemas de vigilancia y artillería, además de armas montadas pesadas para destruir barcos enemigos. También puedes tú pasar a la ofensiva: asaltar atoles enemigos, llevarse sus recursos y combar en tierra y en el mar con armas cuerpo a cuerpo, armas de fuego y explosivos.
Cómo se juega en grupo
Sunkenland incorpora cooperación multijugador, de modo que puedes sobrevivir al apocalipsis oceánico con amigos. El grupo reparte el trabajo: construir bases, bucear, explorar, luchar contra piratas y defender el territorio son tareas que encajan bien entre varios jugadores. Compartir la carga hace más llevadera la gestión de suministros y permite acometer incursiones y expediciones submarinas con más margen.
El comercio funciona con los atolones amistosos, pero no hay moneda universal: se intercambian objetos por objetos. Conviene tener claro que el juego está en Acceso Anticipado, así que el contenido y las mecánicas pueden seguir cambiando mientras se desarrolla. Antes de empezar conviene saber que exige atención constante a la supervivencia —comida, agua, suministros— y que la defensa de la base no es opcional si quieres conservar lo que has construido.