Qué es Raining Blobs
Raining Blobs es un juego de rompecabezas arcade de ritmo rápido en el que caen bloques que hay que ir emparejando. Si juntas bloques del mismo color, se enlazan entre sí; si el bloque que emparejas lleva una estrella, destruye los bloques ya enlazados. Esa es la base de todo: encadenar colores y aprovechar las estrellas para vaciar la pantalla antes de que la lluvia de blobs te desborde. El juego pone a prueba tanto la mano como la cabeza, porque la velocidad no da respiro y hay que decidir rápido dónde encajar cada pieza.
El aspecto es de pixelart con un reparto de protagonistas femeninas de estilo anime. Los modos incluyen Arcade, Endless Battle, Tournament y Puzzle, además de tablas de clasificación y logros por desbloquear. En Tournament avanzas por una serie de combates y vas desvelando la historia, mientras que en Puzzle mode tienes que resolver todos los acertijos planteados. El juego también lleva estadísticas bastante completas de tu rendimiento.
Cómo se juega en grupo
El modo local permite hasta 8 jugadores, tanto en cooperativo como en enfrentamiento, así que se puede montar una partida en el mismo salón con varios mandos. Si queréis subir el número, con CPUs incluidas se llega a 16 participantes. También está disponible Remote Play Together, que permite que gente de fuera de tu casa se una a la sesión local.
Para un grupo de amigos, lo normal es pasar el mando en el modo Arcade o encadenar combates en Tournament, y cuando queráis algo más relajado, atacar Puzzle mode por turnos. Las tablas de clasificación sirven para ver quién de vuestro grupo está mandando en cada modo.
Antes de empezar
Es un juego de velocidad: si no emparejas con criterio, la lluvia de bloques se acumula y la partida se acaba pronto. Merece la pena entender la mecánica de las estrellas antes de lanzarse al multijugador, porque es lo que limpia el tablero de verdad.
Tened en cuenta que el multijugador grande depende de CPUs para llegar a 16, y que el modo local necesita mandos suficientes para los 8 jugadores. Revisad los logros y las estadísticas cuando acabéis una partida: ahí se ve dónde se os atranca y qué modo conviene practicar.