Templos generados y un solo intento
Phantom Abyss te mete en templos generados por procedimientos donde hay que recuperar reliquias sagradas. Vas en primera persona y te moverás con plataformeo, saltos y carrera: esquivas trampas ocultas, saltas abismos y huyes de guardianes implacables por caminos que se ramifican. Cada templo se genera de forma distinta, así que no hay dos recorridos iguales. La regla dura es que solo tienes un intento por templo: si mueres o te conformas con una reliquia menor, ese templo desaparece para ti y no volverás a verlo. Cuando consigues la reliquia legendaria del fondo, el templo se reclama para siempre y se queda como trofeo.
Fantasmas de otros jugadores
Aunque juegas a tu ritmo, no estás solo en el templo. Verás los fantasmas de los intentos fallidos de otros, hasta 20, incluidos amigos de Steam. Sirven como guía: observas por dónde pasaron, qué trampas les costaron la vida y aprovechas sus aciertos y errores para ir más profundo. También puedes arrebatar sus látigos cuando caen. Para compartir con el grupo, cada jugador puede dar su Temple Code de un intento fallido, de modo que todos prueben el mismo templo, o su Adventure Code, que genera una lista de los templos que ese jugador ha intentado antes.
Llaves, bendiciones y látigos
Encontrarás llaves en cofres que abren secciones más profundas y mortales, con reliquias más codiciadas: cuanto más difícil es de conseguir, mayor es la recompensa. A medida que avanzas, puedes llevar tesoros a altares para ganar una bendición que dura el resto de la run: doble salto, salto planeado, deslizamiento extendido, protección de daño y más. Además desbloqueas látigos con el éxito y eliges uno antes de cada intento; cada látigo lleva una bendición menor y también una maldición que puede complicar la carrera por riqueza y gloria.
Antes de empezar
Ten en cuenta que es un roguelite con muerte permanente por templo: sin segundas oportunidades en el mismo templo, así que conviene mirar bien antes de lanzarte. El enfoque es individual dentro del templo, con la parte social basada en códigos compartidos y en leer los fantasmas de los demás. Es un juego de acción en primera persona con plataformeo exigente, así que espera trampas, abismos y guardianes que no perdonan.