Un naranja condenado a un juego mortal
Estás atrapado en un infierno carcelario y te han elegido para jugar a la ruleta con un arma de verdad: el Banana Gun. Tu objetivo es sobrevivir a todo lo que te preparen tus captores para acabar siendo enviado a mercados más seguros. La partida es una simulación de acción con toques de estrategia en tercera persona, con estética dibujada y humor negro. Cada partida es una situación nueva con varios desenlaces posibles, así que una mala decisión puede acabar con tu vida de forma definitiva.
El Banana Gun y sus seis cámaras
El Banana Gun tiene seis cámaras y una sola semilla explosiva que madura en alguna de ellas. Cuando la semilla está completamente desarrollada y recibe sol, el arma empieza a dispararse sola: el cilindro gira en sentido antihorario hasta llegar a la cámara aleatoria donde está la semilla y expulsa semillas y pulpa de plátano a gran velocidad, algo muy peligroso si estás en el alcance. También puedes tirar del gatillo tú mismo y provocar el mismo efecto; en ese caso conviene pelar un poco el extremo del cañón para evitar un fogonazo hacia atrás. Los manzanos eligen Banana Guns justo antes de que maduren para usarlas en su juego, y es por eso que crecen en los árboles: así se hace el zumo de naranja.
Antes de empezar
El juego es para un solo jugador, con partidas locales y la opción de Remote Play Together para compartir la pantalla con otros. Contiene violencia, gore y humor negro, con muerte permanente y múltiples finales, así que cada intento cuenta.