Una aventura rodando por la historia

Once Upon A KATAMARI es un juego de acción casual en el que conduces un katamari, una bola que va creciendo al absorber todo lo que toca. La historia salta entre épocas distintas: el Jurásico, la Era Glaciar, el Japón histórico y otros momentos del pasado y el presente. El Rey, hasta entonces muy cordial, aplastó por error la Tierra, la Luna y varios planetas mientras manejaba un pergamino extraño, así que tu trabajo es rodar por esas eras para reconstruir el campo de estrellas del cielo. El katamari recoge los deseos del corazón y, con él, restaura lo que se perdió.

Herramientas y personalización de primos

La aventura incorpora etapas nuevas y una banda sonora nueva, además de herramientas de apoyo que no se habían visto antes, como el imán que atrae los objetos cercanos. Puedes jugar como El Príncipe o elegir entre sus 68 primos y familiares. Cada personaje se personaliza cambiando colores y caras, de modo que puedes crear diseños propios tantos como estrellas quieras. Las etiquetas del juego incluyen personalización de personajes, así que esa opción de remixar a los primos forma parte del atractivo.

KatamariBall a cuatro jugadores

El modo multijugador gira en torno al KatamariBall, el deporte galáctico del Cosmos. Se juega en cuatro participantes y admite competición en línea contra primos de todo el mundo, o bien partidas sin conexión frente a rivales de CPU para practicar. Es la parte donde el grupo puede enfrentarse directamente en partidas cortas y caóticas, aprovechando el controlador si os resulta más cómodo.

Antes de empezar

Conviene saber que el juego es apto para toda la familia y que incluye un tutorial para entrar en el giro de la mecánica. La versión Rolling Live Highlights añade contenido destacado de las sesiones en directo, y la Royal Sound Edition incluye el juego completo junto con varios packs de canciones de la serie Katamari Damacy: Side A, Side B, Dance Dance Remixes y Neo Remixes, además de Rolling Live Highlights. El tono es colorido, adorable y surrealista, con música muy presente, así que lo que se busca es pasar un buen rato rodando más que superar retos exigentes.

Capturas de pantalla

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