Un simulador de mudanzas con física ridícula
Moving Out te pone en la piel de un técnico recién certificado de la empresa Smooth Moves, dedicado a la colocación y traslado de muebles por todo el bullicioso pueblo de Packmore. El trabajo consiste en sacar los encargos de la casa y llevarlos al destino, pero el mobiliario no se mueve solo: hay que levantarlo, lanzarlo y, si hace falta, romper puertas y ventanas con la física del juego para sacarlo. Los trabajos empiezan siendo sencillos y se vuelven cada vez más precarios y fantásticos, así que la ruta de una cama del punto A al punto B nunca es una línea recta. La empresa empieza pequeña y, a medida que sube su reputación, se desbloquean destinos más lejanos: barrios tranquilos, granjas agitadas, casas encantadas, realidad virtual y tierras más allá.
Cómo se juega en grupo
Puedes hacer el modo historia en solitario como contratista independiente o juntarte con amigos. Hasta cuatro personas pueden compartir sofá para discutir sobre la mejor manera de mover un sofá, y el juego también admite Remote Play Together. Cada jugador controla a un personaje y se reparte el trabajo: agarrar muebles, transportarlos y colocarlos en su sitio. La física compartida hace que las acciones de uno afecten a los demás, así que mover un mueble grande requiere coordinarse en vez de ir cada uno por su cuenta. Al reclutar personajes obtienes un elenco de personajes coloridos y personalizables, cada uno con su propia pasión por el trabajo manual.
Antes de empezar
El juego tiene un modo de asistencia que permite ajustar la dificultad para que cualquiera pueda jugar, algo útil si alguno del grupo es novato. Los puestos de trabajo se encadenan en una serie de misiones cada vez más difíciles, y el objetivo es conseguir los mejores tiempos, así que repetir un encargo para mejorar la ruta es parte del juego. La historia se puede jugar en solitario, pero el juego está pensado para el cooperativo local: conviene tener mandos disponibles para todos los que se sienten en el sofá antes de ponerse.