Un plataformas de puzzles en el Bioverse
Lumote: The Mastermotes Chronicles es un plataformas 3D de puzzles en el que controlas a Lumote, una criatura bioluminiscente muy esponjosa y curiosa. El juego transcurre en los Great Depths, un mundo submarino habitado por Motes que viven al ritmo de una banda sonora de electrónica. Cuando el mundo pasa de azul a rojo, Lumote emprende un viaje para devolverlo a su color original, tomando el control de los habitantes de cada zona y resolviendo sus acertijos para derrotar al Mastermote. Lumote no habla: se expresa con gestos y movimientos, y buena parte del encanto está en cómo reacciona a lo que ocurre a su alrededor.
Cómo se estructura el recorrido
Los Great Depths son un único entorno enorme con muchos puzzles repartidos en torres. Cada torre marca que has dominado a un Mote concreto y desbloquea un conjunto nuevo de acertijos mientras desciendes más profundidad. El diseño va subiendo la complejidad poco a poco, empezando suave para que te acostumbres al control de Lumote y a su conexión con el mundo. Toda la superficie y todos los acertijos están visibles en todo momento, así que puedes mirar hacia abajo para ver qué queda por hacer y hacia arriba para comprobar el progreso conseguido. El motor original rEngine permite pasar de un puzzle al siguiente sin pantallas de carga. Al dominar todos los motes del primer mundo, llega una masterclass en la que tomas el control del propio Mastermote en un mundo distinto. Hay además un modo foto para buscar el ángulo y posar a Lumote ante la cámara.
Jugar en grupo
Lumote está pensado como un juego individual, pero la función Remote Play Together de Steam permite compartirlo con amigos. Quien tenga el juego en su biblioteca puede invitar al resto a la sesión y jugar juntos desde sus propios equipos. Es la vía para que vuestro grupo de Discord siga la aventura en compañía aunque el título no incluya un modo multijugador propio.
Antes de empezar
Conviene saber que el juego combina plataformas con puzzles en 3D y que la dificultad crece a medida que avanzas: las etiquetas lo marcan como difícil además de relajante, así que habrá tramos que exijan varios intentos. La música no es decorativa: la banda sonora de electrónica comunica momentos clave y el estado emocional de Lumote, así que merece la pena escucharla con atención. La exploración es continua y sin cargas, y el progreso se ve reflejado en el propio paisaje.