Un poker donde se apuesta la vida

Dance of Cards es un RPG táctico de apuestas: sobrevives siete días en un crucero mortal jugando al póker. El océano Magnific zarpó hacia las costas del Nuevo Mundo con pasajeros que buscaban una vida mejor, pero dieciséis de ellos acabaron atrapados en un juego cruel del que no hay escapatoria. Sin salida, solo queda aceptar las reglas y poner en juego la propia vida con una esperanza fugaz de salvación. Cada partida en la mesa decide quién paga el precio esta vez. El barco entero es explorable y guarda misterios y hallazgos inesperados, así que no todo pasa sentado frente a las cartas. Entre manos también hay espacio para la intriga: cada pasajero tiene sus motivos, sus secretos y su manera de jugar.

Cómo se juega en grupo

El modo de juego online te permite competir contra otros jugadores, así que si vuestra partida favorita es el póker con algo más en juego, podéis enfrentaros directamente. Fuera de la mesa, el juego se apoya en lo social: mentir, farolear y construir confianza con otros pasajeros son herramientas de supervivencia, no adornos. Con dieciséis personajes coloridos disponibles para formar equipo, cada uno con talentos y estilos de juego distintos, hay margen para que cada uno de vosotros encuentre su papel en la mesa. El tagueo de "choices matter" indica que las decisiones pesan, así que discutir en vuestro grupo de Discord qué apuestas hacer y a quién creer forma parte del disfrute. Y aunque planifiquéis, el juego os recuerda que todo está sujeto a la suerte: el póker manda.

Antes de empezar

Conviene saber que el tono es contradictorio a propósito: la estética es colorida, con personajes tiños y gráficos pixelados en vista cenital, pero el trasfondo es noir y emocional. Habla de muerte, desesperación y esperanza, y tiene momentos para los más osados en forma de Apuestas de Muerte adicionales, pensadas para quien va sobrado de valor o escaso de suerte. La banda sonora apuesta por una ansiedad bailable que acompaña todo el trayecto. Es un RPG por turnos con mecánicas de póker, no un simulador de póker: si esperáis solo cartas, os llevaréis sorpresas, y si esperáis solo una aventura narrativa, también. Lo que sí está claro es el objetivo común: llegar al final del crucero.

Capturas de pantalla

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