Un platformer de física con lengua de agarre
Crumble es un platformer de acción en el que controlas una bola azul que se mueve con física dinámica. La mecánica central es una lengua de agarre que te permite columpiarte por el escenario, combinada con rebotes y desplazamientos que recuerdan a un slime. Los niveles se construyen sobre plataformas inestables que se van desmoronando mientras avanzas, así que el suelo bajo tus pies no suele durar mucho. El entorno es colorido y está pensado para que las caídas y las destrucciones sean parte de la diversión.
Cómo se juega en grupo
El modo Party Mode permite hasta 4 jugadores en local, compartiendo pantalla. Todos se mueven por el mismo nivel con sus propias bolas, y el caos de las plataformas que se rompen afecta a todos por igual. También está disponible Remote Play Together, así que alguien con el juego puede invitar a otros a su sesión. Además hay un modo campaña para una sola persona y tablas de clasificación en línea.
Antes de empezar
La campaña presenta un mundo que se desmorona de forma progresiva, así que la dificultad va subiendo a medida que avanzas. Puedes desbloquear nuevas skins para tu bola. Conviene tener en cuenta que el juego es de un solo jugador en cuanto a progresión, y que el multijugador es local. La física alta y las plataformas inestables hacen que las caídas sean frecuentes, así que la paciencia con el desmoronamiento es parte del juego.