Qué es Crime Shop Simulator
Crime Shop Simulator: A Prison Boss Game es un juego de simulación y fabricación en realidad virtual en el que eres el dueño de una tienda y comercias con mercancía ilegal o casi legal. La acción transcurre en New Yolk City, donde el Alcalde se ha obsesionado con prohibir cosas, así que el mercado negro está esperando a alguien que lo aproveche. El objetivo es montar una cadena de puestos, fabricar productos, venderlos y ganar dinero para crecer. La serie incluye más de 20 objetos por fabricar y tres niveles distintos, además de clasificaciones.
La fabricación es el corazón del juego: elaboras cerveza, enrollas cigarrillos y preparas revistas eróticas, entre otras cosas. Los clientes van desde trabajadores hasta gente con dinero, así que vendes a todo el que pase. También aceptas encargos especiales para subir tu reputación entre las distintas facciones de la ciudad, que es lo que se traduce en ese prestigio de la calle. Con el dinero ganado mejoras tu tienda y tu equipo para que todo funcione con más eficiencia, y personalizas tu aspecto para lucir mejor por New Yolk.
Cómo se juega con amigos
El juego permite jugar en solitario o en cooperativo con un amigo, y también puedes emparejarte con alguien desconido que encuentres por internet. En cooperativo sois dos socios en el crimen repartiendo el trabajo: uno puede estar fabricando mientras el otro atiende la venta, o los dos montando puestos distintos para cubrir más mercado. La partida funciona igual que en solitario, con la diferencia de que compartís el negocio y la presión de la policía.
Esa división de tareas importa porque la New Yolk Police Department está intensificando su lucha contra el contrabando. Si atrapan a cualquiera de los dos, os incautan la mercancía y el negocio se va por el suelo. Tener un compañero permite cubrir más superficie y reaccionar más rápido cuando se pone caliente la cosa.
Qué conviene saber antes de empezar
Es un juego de realidad virtual con interacción en primera persona y física, así que manipulas los objetos con las manos: enrollas, sirves y colocas mercancía de verdad, no con menús. Espera un ritmo de simulación y gestión más que de acción, con la tensión de esconderte de la policía mientras sigues produciendo.
Ten en cuenta que las reglas cambian sobre la marcha: el Alcalde alterna sobre qué está prohibido en cada momento, así que lo que hoy es un producto seguro puede ser contrabando mañana. Revisar qué se puede vender y ajustar la producción es parte del juego. El contenido incluye cerveza, revistas eróticas, cigarrillos y más, con la advertencia de que la policía puede llevárselo todo si os pillan.