Un huevo gigante y una orden clara
CRACK es una aventura incremental de cooperación para 1-4 jugadores. El planteamiento es directo: hay un huevo enorme dentro de un laboratorio y vuestro trabajo es abrirlo. No hay que preguntar por qué. El laboratorio tiene habitaciones ocultas por descubrir, herramientas que mejorar y un huevo que reacciona a vuestra presencia. Conforme avanzáis, la instalación se abre paso a paso y el misterio de qué hay dentro va tomando forma. La ambientación mezcla ciencia ficción, atmósfera opresiva y humor, así que el tono puede pasar de lo inquietante a lo absurdo sin avisar.
Cómo se juega en grupo
En cooperación online, hasta cuatro personas compartís la misma instalación y trabajáis sobre el mismo objetivo: agrietar el huevo. Cada uno puede ocuparse de una parte del trabajo mientras los demás avanzan en otra, ya que el juego está pensado para que la progresión incremental se reparta entre el equipo. Desbloquear habitaciones, mejorar herramientas y explorar la planta son tareas que encajan bien repartidas. El huevo responde a lo que hacéis, así que conviene que el grupo esté atento a los cambios y lo comente: muchas pistas pasan por notar qué ha pasado y reaccionar en consecuencia.
Antes de empezar
El juego es no lineal, así que no hay un recorrido fijo que seguir al pie de la letra; el grupo decide por dónde sigue. Hay elementos de minería y destrucción, así que esperad a que el entorno se pueda desmontar en vez de tratarlo como decorado intocable. También aparecen etiquetas de terror junto a las de comedia, así que el ambiente puede volverse inquietante en momentos concretos. El desarrollo es público desde el primer día, así que el contenido puede ir cambiando conforme avanza. Lo importante para arrancar: reunid al grupo, repartid tareas y centraos en el huevo. Preguntar quién construyó el laboratorio o por qué estáis ahí es trabajo de otro departamento.