Un carro fúnebre y un rey muy hablador

Chariot es un plataformas con física que se juega solo o en el sofá con otra persona. Tú manejas a la Princesa o a su Fiancé mientras arrastran el carro fúnebre con los restos del Rey por las cuevas subterráneas. El fantasma del Rey no para de dar ladrillos mientras avanzáis. El carro pesa, se balancea y se engancha con todo, así que empujar, tirar, montar encima y columpiarse son las herramientas de trabajo. Hay 25 niveles repartidos en 5 entornos subterránicos, con exploración, tramos rápidos en el carro y mucho botín por recoger.

Cómo se juega en grupo

En cooperativo local cada jugador controla a un personaje y tenéis que mover el carro entre los dos. La clave es coordinaros: uno tira mientras el otro empuja, o los dos os subís al carro para coger velocidad en las rampas. Cuando el carro se atasca en una esquina o se balancea demasiado, toca parar, tirar de la cuerda y buscar el ángulo. El Remote Play Together permite que una persona se una desde su equipo mientras la otra juega en el sofá.

Antes de empezar

El juego recomienda usar mando, y la física del carro hace que las caídas y los balanceos sean imprevisibles: tened paciencia al principio hasta coger el truco de cómo se comporta el peso. Cada nivel tiene rutas laterales y objetos que conviene mirar con calma, porque el botín está por todas partes. Si jugáis en solitario, el reto cambia: gestionar el carro sin ayuda extra.

Capturas de pantalla

Etiquetas