Un planeta alienígena abierto para explorar
Wonderia es un juego de mundo abierto con estética de manga ambientado en un planeta alienígena. El mundo se genera de forma procedural, así que los paisajes, los recursos y los secretos que encuentres cambian de una partida a otra. Puedes recorrer terrenos diversos, recolectar recursos, abrir mazmorras subterráneas llenas de laberintos y tesoros escondidos, y descubrir qué se esconde bajo la superficie. Además, puedes transformarte en forma alienígena, un recurso que amplía lo que puedes hacer mientras exploras. El juego está en acceso anticipado, así que el contenido sigue evolucionando.
Cómo se juega en grupo
Se puede jugar en solitario o en cooperativo online con hasta 7 amigos más. En grupo podéis repartiros el trabajo: unos minan y fabrican, otros construyen, y quien prefiera un ritmo más tranquilo se dedica a cultivar o pescar. El juego también admite competir entre vosotros en construcción, exploración y supervivencia, así que cada grupo puede montar su propia forma de jugar. La personalización de personajes permite que cada uno se vea como quiera antes de salir a explorar.
Construir, cultivar y cocinar
Las casas que levantes para los viajeros espaciales influyen en el planeta: tus construcciones afectan al paisaje y al ecosistema, no son solo decorado. Puedes recoger semillas durante tus viajes y montar un jardín alienígena, pescar especies exóticas en rincones escondidos del planeta y llevar la cosecha y las capturas a la cocina, donde las combinaciones dan platos con beneficios sorprendentes. Todo esto convive con la parte de supervivencia y fabricación, así que hay margen para centrarte en la aventura o en el día a día del planeta.
Qué tener en cuenta antes de empezar
Wonderia mezcla aventura, rol, simulación y supervivencia en un sandbox en 2D, así que hay muchas cosas abiertas a la vez y el ritmo lo marcas tú. Está en acceso anticipado, lo que significa que el juego se sigue trabajando y puede cambiar con el tiempo. Conviene saber que el enfoque es de mundo abierto sin un camino fijo: tus decisiones sobre dónde ir, qué construir y qué cultivar son las que dan forma a tu experiencia en el planeta.