Un mundo que se desmorona en 395 d. C.
Total War: ATTILA te sitúa en el año 395 d. C., al comienzo de la oscuridad de la Edad Media. El mapa está lleno de hambre, enfermedad y guerra, y desde las estepas del Este se levanta un nuevo poder con un millón de jinetes a sus espaldas. El juego mezcla estrategia por turnos con tácticas en tiempo real: en la campaña mueves ejércitos, gestionas ciudades y tomas decisiones políticas turno a turno, y cuando dos fuerzas se enfrentan, la partida pasa a una batalla táctica que diriges en tiempo real. Puedes jugar como el Imperio Romano de Occidente, con inmensos territorios pero debilitado por luchas internas y rodeado de enemigos, o intentar forjar tu propio reino bárbaro o del Este. La pregunta de fondo es cuánto estás dispuesto a hacer para sobrevivir.
Cómo se juega en grupo
La partida ofrece cooperación y enfrentamiento en línea. En el modo cooperativo, tú y tus amigos compartís la campaña: repartís facciones, coordináis movimientos de ejércitos, negociáis y decidís qué ciudades se defienden y cuáles se arrasan. En el modo competitivo, cada jugador conduce su propia facción y se mide a los demás en el mapa de campaña y en las batallas en tiempo real. Tanto en cooperativo como en PvP, la comunicación constante marca la diferencia: avisar de una incursión enemiga, acordar una ofensiva conjunta o decidir si se usa el fuego contra una ciudad son decisiones que se toman hablando.
Lo que conviene saber antes de empezar
El juego incluye mecánicas de destrucción apocalíptica: puedes prender fuego a edificios en batalla para aterrorizar a los defensores o arrasar ciudades y regiones enteras del mapa de campaña con el nuevo sistema de saqueo. La partida también incorpora mejoras en los sistemas de política, árbol familiar, gestión cívica y progreso tecnológico, además de tecnologías, armas, religiones y culturas propias del periodo. Gráficamente, tanto la campaña como las batallas buscan transmitir la escala y el ambiente de aquellos tiempos. Antes de empezar, ten en cuenta que es un juego largo y con muchas capas: la campaña por turnos pide paciencia y planificación, y las batallas en tiempo real premian la posición y el uso de cada unidad.